LIMA – Ante el creciente nerviosismo generado por los recientes reportes internacionales sobre la letalidad de los virus zoonóticos, el sistema de salud pública del Perú ha activado sus mecanismos de pedagogía sanitaria. El Dr. Percy Minaya, exviceministro de Salud y reconocido epidemiólogo, ha comparecido ante los medios para desglosar la naturaleza, los síntomas y, sobre todo, el nivel de riesgo que representa el hantavirus dentro de nuestras fronteras.
La amenaza de las zonas rurales y selváticas En una cátedra de salud preventiva, el Dr. Minaya explicó que el hantavirus no es un extraño en la geografía peruana, aunque su incidencia se concentra principalmente en regiones específicas como Loreto, Madre de Dios y zonas de la selva central. El facultativo identificó como vector principal al roedor de cola larga (Oligoryzomys), cuya orina, heces y saliva portan el virus.
«El riesgo se manifiesta cuando el ser humano invade el hábitat de estos roedores o cuando los restos de sus excreciones se secan y se pulverizan, permitiendo que el virus sea inhalado», advirtió Minaya, subrayando que la limpieza de almacenes, graneros y viviendas cerradas por mucho tiempo debe hacerse siempre con ventilación previa y uso de mascarillas.
Sintomatología: La delgada línea entre la gripe y la crisis respiratoria Uno de los puntos de mayor preocupación para el Dr. Minaya es la ambigüedad de los síntomas iniciales, que pueden confundir tanto al paciente como al personal médico menos experimentado. El cuadro clínico, detalló el especialista, suele presentarse en dos etapas:
- Fase Inicial: Fiebre alta, dolores musculares intensos (mialgias), fatiga y cefalea. Es una sintomatología similar a la de un proceso gripal común o incluso al dengue.
- Fase Crítica: Es aquí donde el hantavirus muestra su rostro más agresivo, derivando en el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). Los pulmones comienzan a llenarse de líquido, provocando una insuficiencia respiratoria aguda que puede conducir a la muerte en cuestión de horas si no se cuenta con asistencia mecánica.
Riesgos y el fantasma de la transmisión humana Consultado sobre la reciente noticia del contagio interhumano en otras latitudes, el Dr. Minaya fue enfático en mantener la calma pero sin caer en el descuido. Si bien la cepa tradicional en Perú ha sido de transmisión animal-humano, el experto recordó que la vigilancia epidemiológica es vital para detectar cualquier cambio en el comportamiento del virus.
«La tasa de letalidad es alta, pudiendo alcanzar el 40% de los casos detectados», señaló con gravedad. Por ello, instó a los ciudadanos de las zonas vulnerables a evitar el contacto con roedores y a las autoridades a no bajar la guardia en la detección temprana.
El llamado a la acción El despacho del Dr. Percy Minaya concluye con una recomendación de oro para la salud pública: la educación. En un país con una geografía tan diversa como el Perú, el conocimiento de los riesgos ambientales es la mejor vacuna contra una enfermedad que, hasta la fecha, no posee una cura específica más allá del soporte vital avanzado.

