PUNTA ARENAS / SANTIAGO – En una maniobra de estricta vigilancia epidemiológica que subraya la gravedad del brote regional, las autoridades sanitarias de la República de Chile han procedido al aislamiento preventivo de dos pasajeros pertenecientes a la expedición del crucero MV Hondius. La medida, ejecutada en la región de Magallanes, busca contener cualquier posible propagación de la cepa de hantavirus que ya ha causado estragos en aguas internacionales.
El protocolo de emergencia en territorio chileno La Seremi de Salud de Magallanes, bajo la dirección de la doctora Francisca Sanfuentes, confirmó que la activación del protocolo se produjo tras detectarse sintomatología sospechosa en dos individuos que tuvieron contacto con el foco originario del navío. Los pacientes, cuyas identidades se mantienen en reserva por razones de confidencialidad médica, fueron trasladados bajo estrictas medidas de biocontención hacia un centro asistencial de alta complejidad en la ciudad de Punta Arenas.
«No podemos permitirnos el más mínimo margen de error ante una cepa que ha demostrado capacidad de transmisión interhumana», declaró una fuente vinculada al Ministerio de Salud de Chile (Minsal), que dirige la ministra Ximena Aguilera.
El MV Hondius bajo la lupa internacional El crucero MV Hondius, una embarcación diseñada para expediciones polares y operada por la firma Oceanwide Expeditions, se ha convertido en el epicentro de una crisis sanitaria que trasciende fronteras. La preocupación de las autoridades chilenas radica en que la nave realizó escalas en puertos del Atlántico Sur y la Patagonia, zonas donde el virus tiene presencia endémica a través de roedores silvestres, pero que ahora enfrenta la amenaza de una variante mucho más volátil.
El despliegue en Chile coincide con la postura de máxima alerta adoptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a pesar de las recientes fricciones diplomáticas con el gobierno argentino por el manejo de esta misma crisis. Para el gobierno del presidente Gabriel Boric, la prioridad absoluta es blindar el cordón sanitario en la zona austral, evitando que el patógeno se asiente en centros urbanos.
Seguimiento y trazabilidad Además del aislamiento de los dos pasajeros, el equipo de epidemiología liderado por el doctor Christian García está realizando un exhaustivo trabajo de trazabilidad para identificar a todos los contactos estrechos que desembarcaron del MV Hondius en días previos. Se ha hecho un llamado a los pasajeros que hayan presentado fiebre, dolores musculares o dificultades respiratorias para que se reporten de inmediato a los servicios de urgencia.
Tensión en los puertos del sur La noticia ha generado inquietud en la industria del turismo de cruceros, motor económico de la región de Magallanes y la Antártica Chilena. Sin embargo, la autoridad sanitaria ha sido enfática: las actividades portuarias para naves de expedición estarán sujetas a revisiones clínicas exhaustivas hasta que se determine que el riesgo de contagio ha sido mitigado.
Mientras los dos pasajeros permanecen en observación y a la espera de los resultados de laboratorio que confirmen o descarten la presencia de la cepa Andes, el cono sur se mantiene en vilo, observando cómo un virus rural ha logrado poner en jaque la logística de los viajes de lujo en el fin del mundo.

