En medio de la crisis política generada por la frustrada compra de los aviones F-16, el expresidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, ha calificado la gestión de José María Balcázar como un riesgo para la reputación internacional del Perú. Valdés respaldó las renuncias del excanciller Hugo de Zela y el exministro de Defensa Carlos Díaz, considerándolas una respuesta ética ante el manejo errático del Ejecutivo.
Puntos centrales de la crítica:
Desconocimiento de la función pública
Valdés sostuvo que Balcázar ha demostrado ineptitud y desconocimiento sobre el funcionamiento del Estado al intentar detener una política de defensa nacional —como la compra de los F-16— que trasciende los gobiernos.
Refutación técnica
El ex premier desestimó el argumento de Balcázar sobre la reasignación de fondos, aclarando que el Estado no funciona con disponibilidad presupuestaria flexible para decisiones arbitrarias; estas adquisiciones cuentan con compromisos internacionales y presupuestos específicos que no pueden ser cancelados unilateralmente.
Respaldo a la censura
Valdés se mostró a favor de la moción de censura parlamentaria contra el mandatario, argumentando que el país no puede permitirse mantener en el cargo a alguien que carece de criterio para la alta dirección estatal, independientemente de que el mandato sea de transición.
Responsabilidad del Congreso
Finalmente, señaló al Poder Legislativo como responsable principal de la inestabilidad actual, criticando que la elección de autoridades se haya realizado priorizando intereses partidarios en lugar de la capacidad técnica.
Esta intervención de Valdés añade un peso político significativo a la crisis, fortaleciendo el argumento de los sectores que presionan por una salida inmediata del presidente Balcázar.

