En un momento crítico para su situación jurídica, el exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, ha sufrido una baja significativa en su equipo legal. El abogado Ricardo Sánchez Carranza presentó formalmente su renuncia a la defensa técnica del exfuncionario, dejando a Corvetto con el desafío de reorganizar su estrategia de representación ante las investigaciones que afronta.
La dimisión de Sánchez Carranza fue comunicada oficialmente al Poder Judicial mediante un escrito. Según lo informado, la decisión del letrado se sustenta estrictamente en «motivos personales». El abogado, quien cuenta con registro en el Colegio de Abogados de La Libertad, también solicitó que se deje sin efecto el domicilio procesal y las casillas electrónicas que había consignado para este caso.
Esta salida se produce en un contexto de alta presión para el exjefe electoral:
- Investigaciones en curso: Corvetto se encuentra bajo la lupa del Ministerio Público por presuntas irregularidades cometidas durante la accidentada jornada electoral del pasado 12 de abril.
- Medidas restrictivas: La renuncia coincide con una solicitud fiscal —aún pendiente de resolución— que busca imponerle un impedimento de salida del país, además de intentos previos de la Fiscalía por solicitar detenciones preliminares en su contra.
- Expedientes en trámite: El documento de renuncia fue remitido al Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria, encargado de casos de corrupción de funcionarios y crimen organizado, lo que subraya la gravedad de las acusaciones que enfrenta Corvetto.
El trámite de renuncia deberá ser procesado según los plazos de ley. Mientras tanto, el exfuncionario deberá asegurar una nueva representación jurídica para enfrentar los próximos pasos del proceso penal, que se mantiene en una etapa clave.

