La tensión en el Medio Oriente ha escalado a niveles críticos este lunes tras la advertencia del Ejército de Irán de atacar cualquier embarcación extranjera, especialmente destructores de los Estados Unidos, que intenten atravesar el estrecho de Ormuz. Esta declaración surge como respuesta directa al anuncio del presidente Donald Trump sobre la puesta en marcha del «Proyecto Libertad», una operación naval destinada a liberar buques comerciales que permanecen bloqueados en la zona por las fuerzas iraníes.
Los puntos:
- Amenaza militar directa: El general de división Ali Abdolahi, alto mando militar iraní, advirtió que cualquier intento de entrar al estrecho sin coordinación previa será considerado una violación al alto el fuego y un acto de agresión. Teherán sostiene que ellos son los únicos «guardianes» legítimos de esta vía marítima, por la que transita el 20% del petróleo mundial.
- Incidentes en el mar: Irán afirmó haber realizado disparos de advertencia con misiles de crucero y drones contra destructores estadounidenses e israelíes que supuestamente intentaban acercarse a la zona. Sin embargo, el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) desmintió tajantemente haber sufrido ataques o daños, reafirmando que sus fuerzas continúan apoyando el bloqueo naval contra puertos iraníes.
- Crisis económica en Irán: La escalada bélica ha provocado un desplome histórico del rial iraní, que alcanzó un mínimo de 1.900.000 unidades por dólar. Esta devaluación se suma a una inflación asfixiante que supera el 115% en el sector de alimentos, agravada por el bloqueo naval impuesto por Washington desde mediados de abril.
- Contexto diplomático: Mientras las amenazas militares cruzan el aire, Donald Trump aseguró que las negociaciones de paz van «muy bien», aunque simultáneamente ordenó el despliegue de 15.000 militares y más de 100 aeronaves para garantizar la salida segura de barcos atrapados. Por otro lado, como un gesto de distensión, EE. UU. facilitó la entrega a Pakistán de 22 marineros de un buque iraní previamente incautado.
La situación permanece en un equilibrio precario, con la comunidad internacional vigilando de cerca un posible enfrentamiento directo en una de las rutas comerciales más importantes del planeta.

