El gobierno chino ha bloqueado oficialmente la adquisición de la startup de inteligencia artificial Manus por parte del gigante tecnológico Meta (matriz de Facebook e Instagram). Los puntos clave de esta decisión son los siguientes:
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reformas (CNDR) de China anunció la prohibición de la inversión extranjera en Manus, ordenando a las partes involucradas cancelar la operación. La transacción, anunciada a finales de 2025, estaba valorada en 2,000 millones de dólares.
Las autoridades chinas justificaron la medida bajo el argumento de proteger la seguridad nacional y cumplir con las normativas sobre el control de exportación de tecnología. Pekín considera que la compra representaría una «fuga inaceptable de talento y activos» en un sector que considera vital para su soberanía tecnológica.
La startup, fundada originalmente en China por Xiao Hong y Ji Yichao, desarrolla agentes de IA de propósito general capaces de automatizar tareas complejas. A mediados de 2025, la empresa trasladó su sede a Singapur, presuntamente para esquivar las restricciones comerciales entre China y EE. UU., un movimiento que Pekín interpretó como una estrategia para eludir sus leyes.
Desde principios de 2026, las autoridades chinas iniciaron una investigación sobre el encaje legal de la venta. En marzo de 2026, incluso se informó que el gobierno prohibió a los fundadores de Manus salir del país mientras concluía la revisión del acuerdo.
Este bloqueo es un hito relevante en la guerra tecnológica entre China y Estados Unidos. Aunque Manus operaba desde Singapur y recibía financiación estadounidense (como de la firma Benchmark), China ha hecho valer sus leyes sobre el origen de la tecnología y el talento para impedir que un activo crítico pase a manos de una de las mayores empresas de Silicon Valley.
La resolución obliga a Meta a desistir de lo que era una de sus mayores apuestas estratégicas para fortalecer su ecosistema de agentes de IA a nivel global.

