En una escalada significativa de las tensiones en el Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una orden directa y contundente a la Armada estadounidense: atacar y destruir cualquier pequeña embarcación que sea sospechosa de desplegar minas en las aguas del Estrecho de Ormuz.
A través de su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense fue tajante al declarar que el estrecho se encuentra «totalmente sellado» bajo el control de la Armada de EE.UU. hasta que la República Islámica de Irán acceda a alcanzar un acuerdo. «No debe haber ninguna duda», subrayó Trump, quien además ordenó triplicar las operaciones de desminado en esta vía estratégica, por la que históricamente transitaba cerca del 20 % del crudo mundial.
Contexto del conflicto y nuevas acciones
Esta directriz se produce en un momento de alta fricción tras el anuncio del Pentágono sobre la intercepción y abordaje de un nuevo buque cisterna con crudo iraní en el océano Índico. Se trata de la segunda incautación de este tipo en apenas tres días, lo que refuerza la estrategia estadounidense de cortar las vías de financiación a Teherán en medio del alto el fuego vigente.
El despliegue naval de Estados Unidos en la zona es masivo, contando con más de 10,000 efectivos, cerca de 17 navíos de guerra y un centenar de aeronaves. Según reportes del Comando Central (Centcom), EE. UU. ha bloqueado el paso de al menos 31 buques desde que se inició este cerco naval.
Un liderazgo iraní bajo la lupa
Más allá de las medidas militares, el presidente Trump señaló una supuesta división interna en el liderazgo iraní, alegando dificultades en Teherán para determinar quién tiene el mando real, mencionando una lucha entre facciones «moderadas» y de «línea dura».
Aunque el alto el fuego con Irán se mantiene, Trump ha condicionado su extensión indefinida a que el Gobierno iraní presente una propuesta unificada de acuerdo. Se especula que las negociaciones de paz podrían retomar su curso este viernes en Pakistán, en un intento por desescalar una crisis que mantiene en vilo a la comunidad internacional.

