Rusia atacó Ucrania con un misil hipersónico balístico de alcance intermedio denominado «Oreshnik», confirmó el presidente ruso, Vladímir Putin. Este movimiento representa una escalada significativa en el conflicto, al utilizar un arma tecnológicamente avanzada contra objetivos ucranianos.
Características del misil Oreshnik
Según fuentes militares y el propio Kremlin, el Oreshnik se distingue por capacidades que lo hacen difícil de interceptar para los sistemas de defensa aérea convencionales:
- Velocidad hipersónica: El misil viaja a velocidades superiores a Mach 10 (diez veces la velocidad del sonido), lo que reduce drásticamente el tiempo de reacción de cualquier sistema de defensa.
- Capacidad de ojivas múltiples: Está diseñado para transportar múltiples vehículos de reentrada, lo que le permite alcanzar varios objetivos simultáneamente o saturar una zona específica.
- Alcance: Es un misil de alcance intermedio (IRBM), lo que significa que puede cubrir distancias de entre 3,000 y 5,500 kilómetros.
- Maniobrabilidad: A diferencia de los misiles balísticos tradicionales, su capacidad para maniobrar durante la fase de vuelo hace que su trayectoria sea impredecible.
Impacto y daños reportados
El ataque se dirigió a una instalación industrial en la ciudad de Dnipró, en el centro de Ucrania, que, según Rusia, alberga instalaciones de producción de defensa.
- Alcance del daño: Aunque Rusia describe el impacto como una demostración de fuerza y precisión, las autoridades ucranianas señalaron que el ataque provocó incendios y daños materiales significativos en la infraestructura de la zona afectada.
- Significado político: Este ataque llega poco después de que Ucrania utilizara misiles de largo alcance suministrados por países occidentales contra territorio ruso. Moscú ha calificado el uso del Oreshnik como una respuesta directa al aumento de la participación occidental en el conflicto.
- Reacción internacional: El uso de este tipo de tecnología ha generado una profunda preocupación entre los aliados de Ucrania, quienes lo ven como un mensaje intimidatorio de Putin ante la escalada en el uso de armamento de largo alcance.
El incidente subraya la intensificación de las capacidades ofensivas de Rusia y eleva la tensión sobre las posibles respuestas de la OTAN y la comunidad internacional ante el empleo de armas hipersónicas en el campo de batalla.

