El reciente debate técnico organizado por el Jurado Nacional de Elecciones ha dejado en evidencia dos visiones contrapuestas sobre el camino que debe tomar el Perú para reactivar su economía. Analistas económicos y expertos coinciden en que la viabilidad de ambas posturas depende de factores estructurales, fiscales y de gobernabilidad.
Visión de Fuerza Popular: Impulso a la inversión privada
La estrategia de Fuerza Popular se centra en la confianza empresarial y la eficiencia estatal.
- Propuestas principales: Incentivos tributarios por reinversión, reducción de trabas burocráticas y el impulso de grandes proyectos de infraestructura paralizados mediante la participación privada.
- Viabilidad: * Fortalezas: Estas medidas son bien recibidas por los mercados y suelen dinamizar la inversión de forma rápida.
- Desafíos: Los economistas señalan que la viabilidad depende de la estabilidad política. Sin un clima de confianza que invite a las empresas a invertir a largo plazo, los incentivos fiscales podrían resultar insuficientes. Además, existe la necesidad de asegurar que la desregulación no afecte estándares ambientales o laborales críticos.
Visión de Juntos por el Perú: Intervención estatal y reactivación desde la base
La propuesta de Juntos por el Perú pone el foco en el Estado como promotor directo del desarrollo y la equidad social.
- Propuestas principales: Creación de un fondo masivo de S/ 15,000 millones para créditos a Mypes, subsidios a la contratación juvenil («Mi primera chamba») y mayor inversión pública en infraestructura para generar empleo.
- Viabilidad:
- Fortalezas: Atiende necesidades urgentes de sectores desatendidos, lo cual puede generar un impacto social inmediato en el consumo interno.
- Desafíos: El principal obstáculo es la sostenibilidad fiscal. Financiar un fondo de esa magnitud requiere un manejo presupuestario muy riguroso para no generar un déficit elevado. Asimismo, la implementación efectiva depende de la capacidad de gestión del Estado para colocar estos créditos sin caer en la corrupción o en una cartera de préstamos incobrables.
Desafíos transversales para ambos partidos
Independientemente de la opción elegida, los especialistas coinciden en tres puntos críticos para que cualquiera de estas propuestas sea viable:
- Capacidad de ejecución: El Perú padece de una baja ejecución presupuestal a nivel subnacional. Cualquier propuesta requiere una reforma profunda de la gestión pública para que los fondos se traduzcan en obras reales.
- Calidad de la inversión: No basta con inyectar dinero; se necesita que tanto los incentivos tributarios (Fuerza Popular) como los créditos (Juntos por el Perú) estén dirigidos a sectores con alto potencial de productividad.
- Consenso político: En un escenario de Congreso fragmentado, la viabilidad de cualquier medida económica —especialmente las que requieren leyes nuevas o cambios tributarios— dependerá de la capacidad de concertación del partido ganador.
En conclusión, mientras Fuerza Popular apuesta por potenciar el motor privado para que el crecimiento «chorree» hacia abajo, Juntos por el Perú busca un empuje directo desde la base social. Ambos planes enfrentan la dura realidad de una administración pública que históricamente ha tenido dificultades para implementar reformas de gran escala.

