La censura de la Federación Latinoamericana de Magistrados
Desde su sede regional, la FLAM emitió un comunicado oficial donde tilda de «terrible avasallamiento» la resolución de la JNJ. El gremio de magistrados, que agrupa a jueces de diversos países del continente, sostiene que la decisión de apartar al magistrado Castillo Ordoñez carece de una motivación jurídica sólida y responde, en cambio, a una injerencia que debilita el Estado de Derecho en el Perú.
El presidente de la confederación señaló que la estabilidad de los jueces es un pilar fundamental para la democracia y que, al no ratificar a un magistrado de trayectoria sin causales debidamente acreditadas, se envía un mensaje de amedrentamiento al resto de los integrantes del Poder Judicial.
El perfil del magistrado en disputa
El juez Castillo Ordoñez, quien se desempeñaba en la Corte Suprema, ha sido objeto de este proceso de ratificación que la JNJ realiza cada siete años. No obstante, el resultado negativo de dicho proceso ha sorprendido a la comunidad jurídica, dado que el magistrado contaba con una hoja de vida sin cuestionamientos disciplinarios de gravedad.
Para la FLAM, el proceso de ratificación no debe ser utilizado como una herramienta de control político ni como una «espada de Damocles» sobre los jueces que emiten fallos que podrían resultar incómodos para otros poderes del Estado o para los propios organismos de control.
Un clima de hostilidad institucional
Este pronunciamiento se produce en un contexto de extrema fragilidad para la propia Junta Nacional de Justicia, que enfrenta procesos de inhabilitación y cuestionamientos en el Congreso de la República. Sin embargo, en este caso particular, es la JNJ la que asume el rol de cuestionada por sus pares internacionales.
La confederación ha hecho un llamado a los organismos internacionales, incluyendo a la Relatoría Especial para la Independencia de Magistrados y Abogados de las Naciones Unidas, para que observen de cerca el caso peruano, advirtiendo que «cuando se golpea a un juez supremo de manera arbitraria, se está golpeando la columna vertebral de la justicia en toda la región».
Implicancias para el sistema judicial peruano
La no ratificación de Castillo Ordoñez no solo implica su salida inmediata de la carrera judicial, sino que abre una vacante en la máxima instancia de justicia del país en un momento de alta politización de las causas judiciales. Mientras la JNJ defiende su autonomía para decidir quiénes son aptos para continuar en la magistratura, el gremio latinoamericano insiste en que la transparencia y la objetividad han brillado por su ausencia en este veredicto.

