Desde la región Ica, la ministra del Ambiente, Nelly Paredes, declaró que son «miles los lobos maridos» que han aparecido muertos a lo largo del litoral de la reserva nacional de Paracas y que en diez días se conocerán los resultados de las pruebas de hisopado que se les ha practicado a algunos ejemplares.
Paredes señaló que esa cifra aproximada de lobos marinos fallecidos sólo corresponde a los lobos marinos hallados sin vida en la Reserva.
«Se han tomado muestras a través de hisopados a lamentablemente estos animalitos que se han encontrado varados y muertos ya en dos islas. Vamos a tener resultados y vamos a saber cuáles son las causas. [¿Tienen el número?] Todavía no me dan un número exacto, pero sé que pasan los miles de lobos, solo en el litoral de Ica», informó Paredes.
Por otro lado, mencionó que se está trabajando y monitoreando si hay especies muertas a lo largo del litoral en el sur del país.
La ministra Nelly Paredes del Castillo llegó a la ciudad de Ica para el inicio de operaciones del radar meteorológico instalado en la sede del Senamhi, un radar que permitirá vigilar en tiempo real las precipitaciones en un radio de 250 kilómetros, con el objetivo de fortalecer el sistema de alerta temprana ante inundaciones.
¿Cuáles podrían haber sido los factores?
En La Rotativa del Aire-Edición Tarde, Juan Carlos Riveros, director científico de Oceana Perú, señaló que la falta de alimento por el incremento de la temperatura del mar podría ser uno de los factores la muerte de los animales en áreas protegidas y en el litoral peruano.
Riveros agregó que la temperatura del mar ha subido entre 3 y 4 grados, lo que origina el alejamiento de especies como la anchoveta, alimento de animales marinos y aves.
«Con el calentamiento del agua, las especies de las cuales nuestras aves marinas y los lobos marinos se alimentan, ahuyentan, desaparecen o migran. Entonces, simplemente es como que en el mar no hay suficiente alimento para ellos. En un principio, los animales reaccionan moviéndose, desplazándose, migrando. Los más los adultos, los más fuertes, pueden migrar hacia el sur, hacia zonas más abiertas, donde pueden conseguir algo de comida. Pero una buena parte, desgraciadamente, no llega a superar esa etapa, sobre todo los más jóvenes o los que no han tenido un suficiente fuerza para emprender la migración, y son los animales que estamos viviendo ahora en las playas», enfatizó en RPP.

