La alerta se disparó cuando el navío, de bandera neerlandesa y operado por la compañía Oceanwide Expeditions, reportó una serie de cuadros febriles graves mientras navegaba hacia las Islas Malvinas y la Antártida. Tras el arribo de la embarcación al puerto de Ushuaia, en la Patagonia argentina, se procedió a la evacuación de emergencia de los afectados.
Hasta el momento, se ha confirmado el fallecimiento de dos ciudadanos de nacionalidad alemana, cuyas identidades se mantienen bajo reserva por respeto a sus deudos, mientras que otros pasajeros permanecen bajo estricta observación médica. Las investigaciones preliminares sugieren que el contagio no ocurrió dentro del buque, sino durante una escala previa en una zona rural de la Patagonia, donde los turistas habrían tenido contacto con el vector del virus: el ratón colilargo.
La postura de la Organización Mundial de la Salud
Desde su sede en Ginebra, la OMS, bajo la supervisión de sus expertos en enfermedades emergentes, ha emitido un comunicado de seguimiento. El organismo internacional ha subrayado que, si bien el hantavirus no se transmite habitualmente de persona a persona —salvo en cepas muy específicas detectadas en el pasado en el sur de Argentina y Chile—, la gravedad del Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH) exige protocolos de aislamiento rigurosos.
La Dra. Margaret Harris, portavoz de la organización, instó a las autoridades locales a profundizar en el rastreo de contactos y a garantizar que el MV Hondius cumpla con una desinfección profunda antes de retomar cualquier actividad comercial.
Medidas de contingencia y respuesta local
En Argentina, el Ministerio de Salud, liderado por sus equipos de epidemiología, ha tomado el control de la situación en el puerto fueguino. Se ha dispuesto que el resto de la tripulación y los pasajeros que no presentan síntomas permanezcan en cuarentena preventiva.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica con una tasa de mortalidad preocupante, que puede oscilar entre el 30% y el 50%. Los síntomas reportados en el crucero —fiebre alta, dolores musculares y dificultad respiratoria súbita— coinciden con el cuadro clínico clásico de esta afección, que suele contraerse por la inhalación de partículas virales provenientes de la orina o heces de roedores infectados.
El futuro de la expedición
Mientras los peritos sanitarios inspeccionan las bodegas y sistemas de ventilación del MV Hondius, el sector turístico de cruceros observa con preocupación el impacto de esta noticia. La empresa Oceanwide Expeditions ha manifestado su total disposición para colaborar con las autoridades, mientras el mundo aguarda el informe final que descarte una posible transmisión interhumana, lo cual agravaría drásticamente el escenario internacional.

