La hegemonía del sistema de delegados
A diferencia de procesos anteriores donde se buscaba fomentar la participación masiva de la militancia, la mayoría de las organizaciones políticas ha decidido inclinarse por la modalidad de delegados. De acuerdo con las cifras publicadas por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la abrumadora mayoría de los movimientos regionales y partidos nacionales han inscrito este sistema indirecto para ratificar a quienes figurarán en las cédulas de votación.
Este mecanismo permite que sean cúpulas o representantes seleccionados quienes tomen la decisión final, alejando el proceso de la consulta directa a la totalidad del padrón de afiliados.
Los movimientos que desafían la tendencia
En este escenario de repliegue democrático interno, solo dos movimientos regionales han mantenido el compromiso de realizar elecciones bajo la modalidad de «un afiliado, un voto». Estos grupos, cuyos nombres han sido resaltados por los especialistas en materia electoral, buscarán relegitimar sus liderazgos a través de una movilización orgánica de sus miembros:
- Movimiento Regional Inambari: Con fuerte arraigo en el sur del país, ha decidido someter sus candidaturas al escrutinio directo de sus bases.
- Movimiento Regional Sierra y Selva Contigo Pedro: Una organización que mantiene una estructura de participación activa y que ha rechazado la imposición por delegados para este ciclo electoral.
El cronograma y las implicancias políticas
El plazo para la realización de estas elecciones internas es perentorio, y las autoridades han recordado que la transparencia en este paso previo es fundamental para evitar tachas o exclusiones futuras. La baja cifra de movimientos que optan por el voto de afiliados ha despertado críticas entre los observadores electorales, quienes señalan que este fenómeno debilita el vínculo entre el representante y el militante, facilitando la aparición de «candidatos de último minuto» o figuras designadas por intereses particulares.
Mientras los partidos nacionales ajustan sus estrategias en la capital, estas dos agrupaciones regionales se preparan para una jornada de votación interna que, por su escasez, se convierte en un hecho noticioso de resistencia a las formas tradicionales de la política partidaria peruana.

