LIMA – En una declaración que ha sacudido el tablero político nacional y generado reacciones encontradas en el Congreso, Ernesto Zunini, Secretario General del partido Juntos por el Perú (JP) ha puesto sobre la mesa una propuesta de alto voltaje: la concesión de un indulto para el expresidente Pedro Castillo Terrones. Según el dirigente, esta medida es jurídica y políticamente viable siempre que se realice «respetando estrictamente la institucionalidad democrática».
La tesis de la «reconciliación nacional» El vocero de la agrupación de izquierda argumentó que, ante la profunda polarización que atraviesa el país tras los recientes procesos electorales, es necesario buscar mecanismos extraordinarios que permitan cerrar las heridas sociales. «El indulto no debe verse como un acto de impunidad, sino como un gesto político orientado a la pacificación de los sectores que aún se sienten excluidos del sistema», señaló en entrevista exclusiva.
Para Juntos por el Perú, la figura del indulto —facultad exclusiva del Presidente de la República— podría aplicarse bajo condiciones humanitarias o de gracia presidencial, evaluando el estado de salud y la situación de encierro de Castillo, quien cumple prisión preventiva y condenas por el fallido golpe de Estado de diciembre de 2022 y casos de presunta corrupción.
El respeto a la institucionalidad Consciente de la controversia, el secretario de JP enfatizó que cualquier beneficio para el exmandatario debe pasar por los cauces legales vigentes. «No estamos pidiendo un atropello a la justicia. Planteamos que, dentro del marco constitucional, se evalúe esta posibilidad como una salida política a una crisis que ya lleva años estancada», puntualizó.
Esta postura busca desmarcarse de las exigencias de «libertad inmediata» por vías no legales, proponiendo en su lugar una ruta administrativa que involucre a la Comisión de Gracias Presidenciales y al actual Ejecutivo.
Reacciones en el espectro político La propuesta no ha tardado en encontrar resistencia. Sectores de la derecha parlamentaria, representados por figuras de Fuerza Popular y Renovación Popular, calificaron la iniciativa como una «ofensa al Estado de Derecho». Por su parte, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, se mostró tajante al señalar que «la ley es igual para todos y no puede haber privilegios para quien intentó quebrar la democracia».
Desde el oficialismo, la respuesta ha sido de cautela. Fuentes cercanas a Palacio de Gobierno indicaron que, por el momento, el indulto a Pedro Castillo no forma parte de la agenda presidencial, centrada actualmente en la gestión de la seguridad ciudadana y la reactivación económica.
Un escenario de fragmentación El planteamiento de Juntos por el Perú ocurre en un contexto donde el sector «castillista» mantiene una presencia activa en las regiones del sur del país. Los analistas sugieren que esta propuesta de JP busca consolidar el apoyo de esas bases electorales de cara a los desafíos políticos de 2026, posicionando al partido como un mediador entre el sistema y los sectores descontentos.
¿Es el indulto una herramienta de paz o un incentivo a la impunidad? El debate queda abierto en un Perú que sigue buscando, entre leyes y pugnas políticas, el camino hacia la estabilidad.

