La Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS), a través de su vicepresidente, monseñor Alfredo Vizcarra Mori (arzobispo de Trujillo), ha emitido un mensaje de reflexión ante el complejo escenario político que atraviesa el Perú tras la primera vuelta electoral del 12 de abril.
El comunicado, titulado “No se dejen robar la esperanza”, se centra en los siguientes puntos clave:
- Llamado a la ciudadanía: Monseñor Vizcarra exhorta a los peruanos a no dejarse vencer por el «cansancio social» ni por la confusión, instándolos a no optar por el «mal menor» y a «cerrar filas» para preservar la verdad, el respeto por el otro y la búsqueda del bien común.
- Crítica a la clase política: El prelado expresa su dolor ante el deterioro moral de muchos políticos y dirigentes. Denuncia que algunos están dispuestos a realizar cualquier «arbitrariedad» para asegurar su poder, utilizando la ley como instrumento de conveniencia, normalizando el abuso y desacreditando a personas honorables mediante insultos y campañas de odio.
- Exigencia de coherencia: El arzobispo subraya que, en el Evangelio, la coherencia es fundamental: «no hay doble estándar entre lo que se dice y lo que se hace». Advierte que cuando la autoridad se usa para humillar o se instrumentaliza la fe, el pueblo queda expuesto.
- Postura sobre religión y política: En consonancia con declaraciones previas, recordó que la Iglesia no tiene partidos políticos y que ningún partido puede atribuirse la representación de los católicos para ganar adhesiones electorales. «Nadie puede pretender ganar la adhesión de los católicos diciendo que es un partido católico», señaló.
La CEAS hace un llamado a la grandeza de espíritu y generosidad, invitando a los ciudadanos a no permitir que la manipulación y los intereses particulares socaven la institucionalidad y la esperanza en el futuro del país.

