El partido Juntos por el Perú ha anunciado la implementación del programa «Mi primera chamba», una iniciativa diseñada para facilitar la inserción laboral de los jóvenes en el mercado formal. La propuesta central consiste en la entrega de bonos a empresas que contraten a 100 000 jóvenes, cubriendo parte de los costos laborales iniciales como incentivo para que los empleadores apuesten por talento sin experiencia previa.
Detalles de la propuesta:
- Subsidio a la contratación: El Estado otorgaría un bono directo a las empresas privadas que incorporen a jóvenes (generalmente entre 18 y 29 años) en sus planillas, reduciendo el riesgo y el costo que perciben los empleadores al contratar a alguien sin historial laboral.
- Meta de alcance: El programa tiene como objetivo beneficiar a 100 000 jóvenes, priorizando a aquellos que se encuentran desempleados o que trabajan en condiciones de informalidad.
- Enfoque en capacitación: Además del incentivo monetario, el partido plantea que estas contrataciones estén vinculadas a programas de tutoría y capacitación técnica dentro de las empresas, garantizando que el joven adquiera competencias reales durante su primer empleo.
¿Es viable?
El análisis sobre la viabilidad de este tipo de políticas suele dividirse en varios factores críticos:
- Sostenibilidad presupuestaria: La implementación requiere un financiamiento estatal constante y riguroso. El éxito dependerá de que los recursos provengan de una fuente presupuestaria sólida, sin comprometer otros programas sociales o inversiones esenciales del Estado.
- Mecanismos de fiscalización: Para evitar el «efecto sustitución» (donde las empresas despiden a trabajadores antiguos para contratar a nuevos y beneficiarse del bono), es indispensable establecer mecanismos de control efectivos por parte del Ministerio de Trabajo. La fiscalización debe asegurar que las plazas creadas sean realmente adicionales y no un reemplazo de puestos existentes.
- Demanda del sector privado: La viabilidad depende, en última instancia, de la respuesta del mercado. Si la carga burocrática para acceder al bono es muy alta o si las condiciones de contratación son demasiado rígidas, las empresas podrían optar por no participar. Por el contrario, un diseño ágil y simplificado aumentaría significativamente la probabilidad de éxito.
- Contexto económico: La efectividad del programa está estrechamente ligada al desempeño macroeconómico. En un escenario de crecimiento económico, los incentivos son más efectivos; sin embargo, en tiempos de desaceleración, las empresas suelen ser reacias a ampliar sus planillas incluso con subsidios temporales, lo que requiere un acompañamiento de políticas que fomenten la inversión privada en general.
En resumen, la propuesta es técnicamente factible si se diseña con reglas claras de fiscalización y un presupuesto asegurado, aunque su éxito a largo plazo dependerá de que la experiencia laboral adquirida por los jóvenes sea lo suficientemente valorada por el mercado para sostener su empleabilidad una vez finalizado el periodo de subsidio.

