LIMA – En una sesión marcada por intensos debates jurídicos y políticos, la Comisión de Constitución y Reglamento del Congreso, presidida por la parlamentaria Martha Moyano (Fuerza Popular), aprobó hoy el dictamen que propone la incorporación de los delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra dentro del Código Penal peruano. Esta medida busca alinear la legislación nacional con los estándares del Estatuto de Roma, aunque su aprobación no ha estado exenta de polémicas respecto a su aplicación retroactiva.
1. El Núcleo de la Reforma
El dictamen aprobado establece un marco normativo específico para sancionar conductas que, por su naturaleza, atentan contra la dignidad humana de forma sistemática.
- Tipificación: Se definen con mayor precisión los actos que constituyen lesa humanidad (asesinato, exterminio, tortura, violación, entre otros, cometidos como parte de un ataque generalizado contra la población civil).
- Imprescriptibilidad: El punto más debatido fue la ratificación de que estos delitos no prescriben, lo que significa que pueden ser perseguidos penalmente sin importar el tiempo transcurrido desde su comisión.
2. Los Personajes Clave en el Debate
La aprobación del dictamen contó con la participación de figuras que defendieron posturas encontradas:
- Martha Moyano: Como presidenta de la comisión, impulsó el dictamen argumentando la necesidad de actualizar el Código Penal para que el sistema judicial peruano tenga herramientas directas sin depender exclusivamente de tratados internacionales.
- Fernando Rospigliosi: El legislador de Fuerza Popular apoyó la medida, pero enfatizó que la ley debe regirse por el principio de legalidad y no retroactividad, sugiriendo que estas nuevas precisiones solo deberían aplicarse a hechos ocurridos después de la entrada en vigencia del Estatuto de Roma en el Perú (2002).
- Ruth Luque: La congresista de Cambio Democrático-Juntos por el Perú votó en contra o cuestionó ciertos artículos, advirtiendo que algunos sectores políticos podrían intentar usar esta reforma para favorecer la impunidad de casos ocurridos en las décadas de los 80 y 90 bajo el argumento de la irretroactividad de la ley penal.
- Gladys Echaíz: La exfiscal de la Nación y actual congresista aportó el sustento técnico-jurídico, señalando que la tipificación interna es una obligación pendiente del Estado peruano para evitar que la Corte Penal Internacional intervenga por falta de legislación doméstica adecuada.
3. La Controversia: ¿A quiénes afecta?
El dictamen llega en un contexto donde diversos exmilitares y figuras políticas enfrentan procesos por violaciones a los derechos humanos.
- La «Ley de Amnistía» Encubierta: Organizaciones de derechos humanos han expresado su temor de que, al precisar la fecha de vigencia de los delitos de lesa humanidad en el código interno, se genere una ventana legal para que procesados por casos como Pativilca o Barrios Altos soliciten el archivo de sus causas argumentando que, al momento de los hechos, el delito no estaba tipificado así en la ley peruana.
4. Postura de los Especialistas
Juristas consultados por RPP señalan que la incorporación es positiva para el futuro, pero advierten que la lucha se trasladará al Pleno del Congreso. El abogado constitucionalista Aníbal Quiroga ha mencionado que la imprescriptibilidad es un principio ya aceptado por el derecho internacional, por lo que la reforma interna debería facilitar los procesos en lugar de entorpecerlos.
5. Próximos Pasos
Tras la aprobación en la Comisión de Constitución, el dictamen pasará a la Agenda del Pleno. Se requiere una votación mayoritaria para que se convierta en ley. Dada la actual composición del Congreso, se espera que el debate sea uno de los más álgidos de la presente legislatura, con el «Bloque Democrático» cerrando filas a favor de la precisión de fechas y las bancadas de izquierda denunciando un intento de impunidad.
El Perú da un paso hacia la adecuación internacional, pero el diablo, como dicen los juristas, estará en los detalles de las disposiciones transitorias que determinen qué casos del pasado podrán acogerse o no a esta nueva tipificación.

