LIMA – El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha lanzado una advertencia contundente sobre las repercusiones sistémicas que tendría una eventual paralización de Petroperú. Según el reporte difundido por RPP, el titular del sector, José Arista Arbildo, aseguró que la empresa estatal «no puede dejar de operar», no solo por una cuestión de suministro energético, sino porque su caída arrastraría la calificación crediticia del Perú en los mercados internacionales.
1. El Riesgo del «Efecto Dominó» Financiero
El ministro José Arista explicó que Petroperú es el mayor emisor de deuda corporativa del país y que su situación está intrínsecamente ligada a la percepción de riesgo soberano.
- Grado de Inversión en Peligro: Si la empresa se declara en quiebra o deja de pagar sus bonos, las agencias calificadoras (como Standard & Poor’s o Moody’s) podrían reducir el grado de inversión del Perú. Esto encarecería el crédito para todas las empresas peruanas y para el propio Estado.
- Garantías Estatales: El MEF sostiene que el respaldo de US$ 2,000 millones anunciado recientemente busca, precisamente, evitar que el mercado internacional interprete la crisis de la petrolera como una falta de capacidad de pago del Estado peruano.
2. Seguridad Energética y Logística
Desde la perspectiva del Ejecutivo, Petroperú cumple un rol subsidiario que el sector privado no cubriría de inmediato.
- Abastecimiento Crítico: Arista señaló que la empresa estatal llega a zonas donde los operadores privados no tienen interés comercial (como la selva y zonas altoandinas). Una parada en sus operaciones generaría un desabastecimiento de combustibles que paralizaría el transporte y la industria en gran parte del país.
- Refinería de Talara: Se enfatizó que, con la nueva refinería ya operativa, lo que se requiere es «capital de trabajo» para comprar crudo y empezar a rentabilizar la inversión de más de US$ 5,000 millones que ya se realizó.
3. Los Actores del Rescate Técnico
La defensa del MEF se alinea con las estrategias de otros funcionarios clave mencionados en los últimos informes:
- Luis Arroyo Sánchez (Presidente de la PCM): Quien ha defendido la medida como un acto de responsabilidad para no dejar una «bomba de tiempo» al sucesor de julio de 2026.
- Oliver Stark (Expresidente del Directorio): Aunque ya no está en el cargo, su plan de reestructuración sigue siendo la base técnica que el MEF utiliza para justificar la inyección de confianza.
- Edmundo Lizarzaburu (Actual Presidente de Petroperú): Encargado de implementar el plan de austeridad que el MEF ha puesto como condición para mantener las garantías.
4. La Postura del Ministro Arista
«Petroperú es una empresa que tiene un peso muy grande. No podemos permitir que una empresa de este tamaño caiga, porque el costo de rescatarla después de una quiebra sería diez veces superior al de estabilizarla hoy», declaró el ministro Arista a RPP.
5. Críticas de la Oposición y Gremios
Pese a los argumentos del MEF, gremios como la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP) y exministros como Luis Miguel Castilla han cuestionado que se siga inyectando dinero sin una privatización parcial o una gestión 100% privada. Argumentan que el «riesgo de contagio» al grado de inversión es real, pero que la solución debería ser una reforma estructural profunda y no solo garantías de deuda.
Escenario Inmediato
El MEF continuará monitoreando el flujo de caja de la petrolera bajo la supervisión de ProInversión. El objetivo es que, para finales de 2026, la empresa pueda sostenerse por sí misma sin requerir nuevas garantías del Tesoro Público, salvaguardando así la estabilidad macroeconómica que tanto le ha costado mantener al Perú.

