El Congreso bicameral cumple un mes desde su instalación. Esta primera etapa estuvo marcada por la definición de las presidencias de las cámaras y las comisiones, el primer caso que llegó a la Comisión de Ética y la presentación de casi un centenar de iniciativas.
«Señores senadores y diputados, de conformidad con la norma reglamentaria leída, declaro instalada la primera legislatura ordinaria del Congreso de la República correspondiente al período anual de sesiones 2026 2027″, con estas palabras de su titular, Miguel Torres, el Congreso bicameral inició sus funciones hace un mes.
Desde entonces, su agenda estuvo marcada por las definiciones en las presidencias del Senado, la Cámara de Diputados y las comisiones parlamentarias donde se tramitarán los proyectos de ley; así como por los primeros anuncios de interpelaciones a integrantes del gabinete.
Para Alejandro Rospigliosi, constitucionalista y experto en Derecho Parlamentario, el oficialismo logró las comisiones más importantes en el Senado, instancia que será la última palabra para aprobar leyes.
«Fuerza Popular y Renovación Popular ha sabido escoger las comisiones más importantes en el senado. En relación a diputados cambia la cosa, ahí sí se han hecho respetar por la votación mayoritaria los grupos de centro o de izquierda. La cámara de diputados puede aprobar muchos proyectos de ley. El senado puede terminar aprobándolos, reformándolos o votándolos al basurero. Lo que tenemos es incertidumbre, pero lo que esperamos es que ellos pongan por delante los intereses del país y lleguen a consensos», señaló.
La agenda legislativa se vio empañada con el primer caso que llegó a la Comisión de Ética de Diputados: el de Julián Pérez Mallqui, de Juntos por el Perú, quien enfrenta una investigación penal y una posible suspensión de 120 días por una presunta agresión a su expareja.
El constitucionalista Erik Urbina remarcó la necesidad de que este caso sea resuelto rápido.
«Los delitos por los que se le acusan son delitos ordinarios, no son delitos de defunción, pero también la comisión de ética tiene un primero caso importante que resolver y que deberá hacerlo pronto”, manifestó.
En este primer mes, se presentaron alredor de un centenar de iniciativas legislativas. Varias de estas apuntan a revertir las denominadas ‘leyes pro crimen’ aprobadas en el periodo anterior. Sin embargo, para la analista política Katherine Zegarra presentar una gran cantidad de iniciativas legislativas no garantiza que estas sean de calidad.
«No es necesario generar tantas propuestas legislativas cuando la calidad de las mismas no es alta. Los parlamentarios necesitan tiempo para estudiarlas y en muchos casos para conversarla dentro de la bancada. Entonces, la generación tan rápida de proyectos de ley no es un buen augurio”, sostuvo.
En cuanto a la relación del Congreso con el Gobierno de Keiko Fujimori, la aprobación o no de las facultades legislativas requeridas desde Palacio de Gobierno y las interpelaciones a ministros promovidas por la oposición se perfilan como las primeras grandes pruebas de cómo será la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo en la era bicameral.

