El Poder Judicial, a través de una resolución judicial, ha declarado inaplicable la sanción de inhabilitación por 10 años para el ejercicio de la función pública que el Congreso de la República impuso contra la fiscal suprema Delia Espinoza. Esta medida judicial surge tras el proceso de amparo iniciado por la magistrada, quien cuestionó la constitucionalidad y el debido proceso de la sanción parlamentaria.
La resolución del juzgado especializado en lo constitucional subraya que el Congreso habría vulnerado derechos fundamentales en el procedimiento sancionador, argumentando que no se respetaron las garantías mínimas de defensa y debido proceso en la actuación de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales y la Comisión Permanente.
Aspectos clave de la resolución:
- Fundamentos del fallo: El juez determinó que la inhabilitación carecía de un sustento técnico y jurídico robusto, señalando que la motivación de la sanción fue insuficiente y no cumplió con los estándares constitucionales exigidos para separar a un magistrado de su cargo.
- Restitución de derechos: Con esta decisión, la inhabilitación queda sin efecto legal inmediato, lo que permitiría a Delia Espinoza retomar sus funciones en el Ministerio Público si el fallo es ratificado en instancias superiores o si se dispone su ejecución provisional.
- Impacto en la relación Poderes: Este fallo representa un nuevo capítulo en la constante tensión entre el Poder Judicial y el Parlamento respecto a las competencias de control político. El Legislativo ha sostenido históricamente que sus decisiones en materia de juicio político son de carácter discrecional y no revisables por la vía judicial ordinaria, una postura que el Poder Judicial ha comenzado a limitar mediante el control constitucional.
- Próximos pasos: Se espera que el Congreso de la República interponga un recurso de apelación contra esta decisión ante una Sala Superior, buscando revertir la inaplicabilidad de la sanción y defender su facultad soberana de sanción política.
El caso ha generado diversas reacciones en la clase política y en el sistema de justicia, ya que sienta un precedente importante respecto al alcance del control judicial sobre las decisiones del Congreso en los casos de denuncias constitucionales contra altos funcionarios del Estado.

