La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos anunció el martes de esta semana en Washington la prohibición inmediata de las importaciones de nuevos robots humanoides y cuadrúpedos, así como de inversores de potencia extranjeros, bajo el argumento de que representan riesgos inaceptables para la seguridad nacional.
Esta medida, impulsada por la administración del presidente Donald Trump, busca salvaguardar la infraestructura crítica y la cadena de suministro de inteligencia artificial frente a posibles actos de espionaje, robo de datos o ciberataques atribuidos principalmente a actores vinculados con China.
Beijing, que domina cerca del 90% de la producción mundial de estos dispositivos, reaccionó de inmediato a través de su cancillería calificando la acción de proteccionista y asegurando que tomará todas las medidas necesarias para defender los intereses de sus empresas.
Vulnerabilidades en la infraestructura crítica y seguridad de datos
La resolución de la FCC se fundamenta en un análisis de seguridad realizado por un grupo interinstitucional de la Casa Blanca, el cual determinó que los robots conectados a internet podrían ser utilizados por agentes malintencionados para vigilar a ciudadanos estadounidenses o para mejorar las capacidades de inteligencia de potencias extranjeras.
Según el documento que sustenta la medida, estos dispositivos recopilan datos sensibles a través de sensores, cámaras y micrófonos que podrían ser aprovechados para tomar el control remoto de las máquinas o interrumpir operaciones esenciales en sectores industriales, almacenes y centros de datos.
Específicamente, el veto alcanza a los robots humanoides, los populares «perros» robóticos y los inversores de potencia, aparatos que permiten conectar baterías y fuentes de energía renovable a la red eléctrica nacional.
«Estos dispositivos podrían generar vulnerabilidades en la cadena de suministro que podrían perturbar la seguridad económica y nacional de Estados Unidos, además de crear un riesgo de ciberseguridad que amenaza la infraestructura crítica estadounidense», indica la FCC en un comunicado oficial.
La reacción del gobierno chino fue contundente a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se denunció lo que consideran una práctica sistemática de Washington de abusar del concepto de seguridad nacional para reprimir deliberadamente a las compañías asiáticas.
El impacto en el liderazgo tecnológico de China
La medida impacta de lleno en la industria tecnológica china, que actualmente suministra la gran mayoría de los androides del mundo y ha perdido de forma súbita su mayor mercado de exportación.
De acuerdo con información obtenida por la cadena estadounidense CNN, seis de las diez principales empresas emergentes de humanoides a nivel global son de origen chino, destacando firmas como Unitree, Agibot, UBTech y Galbot, las cuales dominaron los envíos internacionales con más de 10 mil unidades en el último año.
Por su parte, la agencia de noticias Reuters reportó que, aunque la normativa es neutral en su lenguaje legal, está dirigida específicamente a proteger el desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos de las amenazas chinas de interrupción y robo de propiedad intelectual.
La respuesta diplomática de Beijing y las posibles repercusiones
La reacción del gobierno chino fue contundente a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se denunció lo que consideran una práctica sistemática de Washington de abusar del concepto de seguridad nacional para reprimir deliberadamente a las compañías asiáticas.
Mao Ning, portavoz del ministerio, señaló en una conferencia de prensa que la decisión estadounidense no solo es contraproducente para la innovación tecnológica global, sino que terminará afectando el bolsillo de los propios consumidores norteamericanos al forzar a las empresas locales a operar de forma aislada y con mayores costos de producción.
«El proteccionismo no mejorará la competitividad de Estados Unidos; solo perjudicará los intereses de las empresas y los consumidores estadounidenses», declaró Mao Ning.
Alcance y excepciones de la normativa tecnológica
Es fundamental aclarar que las nuevas restricciones se aplican únicamente a los modelos que aún no han sido lanzados al mercado o autorizados para la venta, permitiendo que los robots que ya están en uso o que cuentan con permisos previos sigan operando y recibiendo actualizaciones de software hasta enero de 2029.
No obstante, la FCC mantiene la potestad de revocar autorizaciones existentes en el futuro si se comprueban riesgos graves de ciberseguridad.
La embajada china en Washington instó a las autoridades estadounidenses a detener lo que llamó la «difamación» de sus empresas y a escuchar las voces racionales de la comunidad empresarial, en un clima de tensión que pondrá a prueba la relación diplomática antes de la cumbre prevista para septiembre entre los líderes Xi Jinping y Donald Trump.
«China continuará tomando las medidas necesarias y salvaguardando resueltamente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas», afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores del gigante asiático.

