El politólogo y exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) Fernando Tuesta expresó su profunda preocupación por la crisis de credibilidad que atraviesa el ente electoral.
Ello, a raíz de la reciente controversia generada por la renuncia del exsecretario general de la institución Elar Bolaños, quien denunció presuntas irregularidades y la manipulación de su computadora de trabajo.
Tuesta Soldevilla advirtió que estos conflictos internos agravan un panorama que ya venía golpeado desde los comicios del pasado 12 de abril. Según detalló, el actual jefe interino, Bernardo Pachas, optó por dejar sin efecto el cargo de confianza del exsecretario y se ha anunciado la apertura de un proceso disciplinario.
«La ONPE ha sufrido un duro golpe en todo sentido luego de lo ocurrido el 12 de abril, situación que hasta ahora no logra conocerse a plenitud (…). Todo esto ha llevado a una situación muy difícil institucionalmente. Ya la reputación institucional ha caído. Y lo lamento mucho porque, en contra lo que se puede decir de manera ligera, hay muchos buenos profesionales», dijo en Ampliación de Noticias de RPP.
Incertidumbre generada por la JNJ
Sumado al conflicto interno, el especialista cuestionó a la Junta Nacional de Justicia (JNJ) por haber convocado el concurso público para elegir al sucesor de Piero Corvetto en medio del actual cronograma electoral.
Para Tuesta, la JNJ tenía el margen de maniobra necesario para aplazar la convocatoria, y su decisión de acelerarla solo ha creado «un nivel de incertidumbre enorme» al interior de la ONPE.
Además, mencionó que el panorama es aún más complejo dado que, tras diversas renuncias, el concurso ha quedado con un único candidato que asumiría funciones el próximo 3 de julio, en plena recta final del proceso.
Modificaciones normativas a medida en el Congreso
Finalmente, el exjefe de la ONPE no dejó pasar la oportunidad para referirse a la reciente norma aprobada por el Congreso que reduce la valla de listas requeridas en las Elecciones Regionales y Municipales para que los partidos mantengan su vigencia.
Tuesta denunció que esta maniobra evadió el principio de intangibilidad de las normas electorales con el único fin de salvar a agrupaciones como Fuerza Popular, Obras y Buen Gobierno de perder su inscripción.
«No he encontrado yo una norma de esa naturaleza tan directamente dirigida para favorecer», aseveró el politólogo.
El especialista señaló que la incapacidad de estas agrupaciones para cumplir con requisitos mínimos, como presentar listas en la mitad de los gobiernos regionales, demuestra que estamos ante organizaciones políticas «altamente débiles» a nivel nacional.

