Lo que debía ser una ceremonia protocolar para estabilizar el gobierno de transición de José María Balcázar, se convirtió ayer en un escándalo de idas, venidas y teléfonos apagados. Hernando de Soto, el economista de renombre internacional anunciado apenas el domingo como el «salvador» de la gestión, nunca llegó a prestar juramento. En su lugar, de forma sorpresiva, la economista Denisse Miralles asumió la conducción del Consejo de Ministros (PCM).
Cronología del Desplante
- El anuncio fallido: El pasado 22 de febrero, la Presidencia confirmó oficialmente a De Soto como nuevo Premier. El objetivo era claro: calmar a los mercados y dar un perfil técnico de cara a las Elecciones Generales de abril.
- La mañana del martes 24: De Soto se reunió con Balcázar en Palacio. Según declaraciones del propio economista tras el desaire, él presentó una lista de siete nombres para carteras clave, buscando un gabinete independiente.
- El «silencio administrativo»: Tras la reunión, De Soto se retiró a su casa en Surco esperando la confirmación. Horas antes de la ceremonia (6:00 p.m.), la comunicación se cortó. Mientras De Soto declaraba a la prensa que la juramentación iba «viento en popa», en Palacio se orquestaba un plan B.
- La sorpresa en el Salón Dorado: Sin aviso previo al economista, el presidente Balcázar tomó juramento a Denisse Miralles (exministra de Economía de la gestión de José Jerí).
Las causas del quiebre: ¿Qué pasó realmente?
Nuestras fuentes y los descargos públicos de los protagonistas revelan dos versiones de una misma crisis:
- Versión de De Soto: Denunció presiones externas para mantener cuotas políticas. Señaló directamente intentos de interferencia por parte de figuras como César Acuña y sectores vinculados al «cerronismo», alegando que no se le permitió elegir a sus ministros en carteras sensibles como Interior, Midis y Producción. Según sus palabras, el Estado sigue siendo una «vaca de mil pezones» que los partidos no quieren soltar.
- Versión del Ejecutivo: Presidencia emitió un comunicado escueto agradeciendo el aporte de De Soto, pero alegando que no se llegó a consensos debido al «carácter transitorio» del mandato constitucional. En otras palabras, De Soto quería un poder de decisión que Balcázar no estaba dispuesto a ceder en un gobierno de apenas cinco meses.
El nuevo escenario: El Gabinete Miralles
El gabinete resultante es, en gran medida, una continuidad técnica de la gestión anterior. Denisse Miralles lidera ahora un equipo con figuras ratificadas como Hugo de Zela en Cancillería y Luis Napoleón Quiroz en Salud, buscando evitar mayores sobresaltos antes de las elecciones.
Dato de investigación: Hernando de Soto ha prometido hacer pública una relación de llamadas ignoradas de líderes políticos para demostrar las presiones que, según él, frustraron su designación.
Este episodio deja al presidente Balcázar en una posición delicada: ha perdido la «bomba» de confianza internacional que representaba De Soto y ahora debe enfrentar la recta final electoral con un gabinete de perfil bajo y bajo la sombra de acusaciones de reparto político.
Tras el «terremoto» causado por la ausencia de De Soto, el gabinete que ha tomado las riendas bajo la presidencia de Denisse Miralles es una mezcla de continuidad técnica y nuevos rostros estratégicos. Aquí detallamos quiénes son los protagonistas de este nuevo Consejo de Ministros:
La Premier: Denisse Miralles
Es la gran ganadora (y sorpresa) de la jornada. Ingeniera economista de la UNI con estudios en Harvard y Yokohama, Miralles no es una improvisada.
- Perfil: Viene de ser la Ministra de Economía del gobierno anterior (José Jerí). Su ascenso a la PCM busca proyectar una imagen de «disciplina fiscal» y «gestión de inversiones» en un momento de incertidumbre.
- Misión: Su principal reto es organizar la transición hacia las elecciones de abril y asegurar que el aparato estatal no se detenga por las pugnas políticas.
Los «Pesos Pesados» Ratificados (Continuidad)
Balcázar ha decidido mantener la columna vertebral del gobierno anterior en áreas críticas para evitar el caos administrativo:
- Hugo de Zela (Relaciones Exteriores): Es embajador de carrera se mantiene en la Cancillería. Su ratificación es una señal de que la política exterior peruana seguirá una línea profesional y alejada de ideologías extremas.
- Luis Napoleón Quiroz (Salud): En medio de la preparación para posibles contingencias sanitarias y el cierre del año escolar, el Dr. Quiroz permanece en el cargo para no interrumpir los procesos de vacunación y gestión hospitalaria.
- Óscar Fausto Fernández (Trabajo): Se queda para manejar los conflictos sociales y laborales que suelen agudizarse en periodos electorales.
- Otros ratificados: César Quispe (Producción), Aldo Martín Prieto (Transportes) y Wilder Sifuentes (Vivienda).
Los Nuevos Rostros (El «Toque» de Balcázar)
Aquí es donde se ve la mano del nuevo mandatario y, según las malas lenguas, los posibles acuerdos con bancadas del Congreso:
- Gerardo Arturo López Gonzales (Economía y Finanzas): Reemplaza a Miralles en el MEF. Es un técnico que deberá lidiar con la presión del Congreso por nuevos retiros de fondos y bonos electorales.
- Hugo Alberto Begazo de Bedoya (Interior): Un oficial de la PNP en retiro. Su nombramiento es clave; entra con la promesa de mano dura contra la inseguridad ciudadana, el tema que más quema en las encuestas.
- Luis Enrique Arroyo Sánchez (Defensa): Exgeneral del Ejército con experiencia en el Vraem. Su perfil sugiere un enfoque en la seguridad territorial y el control de zonas críticas.
- Erfurt Manuel Castillo Vera (Educación): Entra en un momento delicado, con el inicio del año escolar 2026 a la vuelta de la esquina y la eterna pugna con los gremios magisteriales.
Análisis
El gabinete Miralles es, en esencia, un «Gabinete de Supervivencia». Al no poder cerrar el acuerdo con De Soto, Balcázar ha optado por un equipo que el Congreso difícilmente pueda rechazar por falta de experiencia, pero que carece del brillo mediático que le hubiera dado el economista.
Ojo con esto: La mayoría de los nuevos ministros tienen un perfil técnico-administrativo alto, pero poco peso político propio. Esto significa que dependerán directamente de la capacidad de Miralles para negociar con las bancadas de APP y otras fuerzas que, tras bambalinas, ya están pidiendo «cuotas» de poder.
| Bancada | Postura Preliminar | Razón Principal |
| Renovación Popular | En contra | Denuncian «repartija» y falta de ética en la designación. |
| Alianza para el Progreso | A favor (probable) | Se les acusa de ser los arquitectos del gabinete. |
| Fuerza Popular | En observación | Priorizan no contaminarse electoralmente con el Ejecutivo. |
| Podemos Perú | Hostil | Críticas directas a Miralles por el manejo de Petroperú. |
Análisis político del congreso
El Congreso siente que ha recuperado el control. Al caerse la opción de un «Premier fuerte» como De Soto, el Legislativo percibe que tiene a un Ejecutivo arrinconado que necesitará negociar cada ley y cada sol del presupuesto para las Elecciones 2026.
La gran pregunta que circula hoy en los pasos perdidos es: ¿Llegará este gabinete a recibir el voto de confianza o estamos ante la antesala de una nueva crisis total?
Al escarbar en los perfiles y los movimientos de última hora, la «sorpresa» del desplante a De Soto cobra sentido político. Aquí presentamos los nexos y las claves de los protagonistas que ahora manejan los hilos del Ejecutivo:
Radiografía de los Nexos: ¿Quién es quién en el Gabinete Miralles?
La narrativa oficial habla de un «gabinete técnico», pero las piezas en el tablero sugieren una alianza de conveniencia para asegurar la supervivencia de José María Balcázar hasta las elecciones.
El «Eje del Mal» según De Soto: El vínculo con el Cerronismo y APP
Hernando de Soto no se guardó nada. Desde su casa en Surco, disparó directamente contra la composición del equipo.
- La acusación: De Soto afirma que el gabinete incluye figuras vinculadas a Vladimir Cerrón (Perú Libre) y a César Acuña (Alianza para el Progreso).
- El indicio: La ratificación de ministros que ya venían trabajando con el censurado José Jerí sugiere que Balcázar no quiso romper con las bancadas que le dieron los votos para llegar a la presidencia del Congreso (y por ende, a la presidencia de la República).
Los nuevos rostros bajo la lupa
- Erfurt Manuel Castillo Vera (Educación): * Perfil: Psicólogo organizacional y consultor.
- Nexo sospechoso: En los pasillos del Congreso se comenta que su llegada fue un «guiño» a los sectores que buscan mantener el control sobre la SUNEDU y las contrarreformas educativas. Su perfil, más orientado a recursos humanos que a pedagogía, genera dudas sobre su verdadera agenda.
- Hugo Alberto Begazo de Bedoya (Interior):
- Perfil: General PNP en retiro y exjefe de la Región Policial Lima.
- La clave: Conoce el Mininter por dentro (fue funcionario hasta hace poco). Su nombramiento se interpreta como un intento de Balcázar por tener a alguien «de la casa» que no haga olas con las investigaciones fiscales que podrían rozar al entorno presidencial.
- Gerardo Arturo López Gonzales (Economía):
- Perfil: Hombre de confianza de Denisse Miralles; era su Viceministro de Economía y antes jefe de la SUNAT.
- La lectura: Es la garantía de Miralles para seguir manejando la caja fiscal por «control remoto». Su lealtad es técnica, pero su nombramiento asegura que no habrá cambios en la política de apoyo a Petroperú, un punto altamente cuestionado por la oposición.
La Premier Miralles: ¿Puente o Escudo?
Denisse Miralles no es solo una técnica de Harvard. Su ascenso meteórico de ministra a Premier en menos de 24 horas indica que ella aceptó lo que De Soto rechazó: el gabinete «paquete».
Mientras De Soto exigía poner a su propia gente en 7 ministerios clave para «limpiar la casa», Miralles aceptó trabajar con los nombres que Balcázar (o sus aliados en el Congreso) ya tenían listos.
Dato Crítico: Miralles enfrenta una resistencia feroz de Podemos Perú y Renovación Popular, quienes la ven como la cara visible de un continuismo que solo beneficia a las bancadas que quieren llegar a las elecciones de abril con «ministros amigos».
El Análisis Final del Periodista
Lo que sucedió ayer no fue un error de comunicación; fue una claudicación política. Balcázar tuvo que elegir entre:
- De Soto: De prestigio internacional, pero choque total con el Congreso.
- Miralles: Que brinda estabilidad técnica aparente y paz social (temporal) con los dueños de las bancadas (Acuña y compañía).
Elegir a Miralles es elegir la paz parlamentaria a cambio de ceder cuotas de poder. El precio lo veremos cuando el gabinete vaya a pedir el voto de confianza.

