Pedro Yaranga, especialista en conflictos sociales y terrorismo, en diálogo con RPP, se pronunció respecto a la actual situación de criminalidad que se vive en La Libertad, la cual quedó evidenciada la madrugada de ayer, domingo, cuando en Trujillo un comando de delincuentes simuló una intervención policial para secuestrar al empresario minero Jens Marty Lara Tantaquilla y asesinar a 4 personas que lo acompañaban en su vehículo.
Al respecto, Yaranga consideró que el citado empresario «no tenía relación con el distrito de Pataz», pero sí con la provincia del mismo nombre, por lo que cuestionó el papel que cumple el Comando Unificado Pataz (CUPAZ), integrado por las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y la Policía Nacional del Perú (PNP), en la referida provincia liberteña.
«Todavía no entiendo qué resultado tiene el CUPAZ de Pataz en más de 2 años. Más que resultados buenos, ahí se ha encontrado mucha porosidad dentro de las mismas fuerzas policiales y también en las FF.AA. Y las emergencias, hasta ahora, estoy viendo que funcionan solo como analgésicos temporales. Carecen de planes y decisión política, sobre todo», aseguró.
En ese sentido, el especialista precisó que con «porosidad» se refiere a que muchos efectivos actuarían como «informantes» de organizaciones criminales.
«En La Libertad, hay que tener bastante cuidado también con la misma Policía porque hay mucha porosidad. Hay permanencia por larga data. En el distrito de Pataz, eso es totalmente peligroso porque se contamina», señaló.
«Hay permanencia por largo tiempo de algunos malos policías, y en vez de velar por el orden empiezan pasándose al otro bando. Entonces, se mantienen como informantes, y a veces también, mezclados ya con la criminalidad. Por eso es que allá siempre he sugerido que tiene que haber alguna contrainteligencia continua, permanente», sostuvo.
Asimismo, Yaranga cuestionó el hecho de que la Policía ya habría tenido indicios, con varios meses de anticipación, de un ataque criminal en marcha contra el empresario Lara Tantaquilla.
«¿Qué hicieron?, la pregunta sería. Si ya tenían conocimiento, ¿hicieron algún plan, hicieron trabajos de investigación de profundidad? Porque relativamente es fácil cuando se tiene una información, eso es anticiparse al hecho de la criminalidad. Entonces, ¿qué hizo la Policía? ¿O estuvo simplemente pendiente de qué es lo que va a pasar?», inquirió.
¿Qué se sabe sobre el empresario secuestrado por los criminales?
Por otro lado, Yaranga indicó que el empresario minero secuestrado tendría relación con el distrito de Chillia, provincia de Pataz. «De acuerdo a los antecedentes, se cree que este señor en esa zona compraba oro. O sea, era un empresario, un acaudalado de la zona», señaló.
No obstante, dijo que le resultaba «extraño» el proceder de los criminales, porque en Trujillo «todos los empresarios pagan cupo». Además, indicó que un familiar de Lara ya habría sido víctima de secuestro.
«Muy extraño es este secuestro porque, obviamente, sobre todo en Trujillo y las zonas adyacentes en La Libertad, todos los empresarios pagan cupo. O sea, no hay nadie que no pague cupo. En Trujillo, hasta el taxista pirata paga cupo, de lo contrario, no opera. Entonces, es bastante extraña la relación que tenía», aseveró.
«Igualmente, se dice que un familiar de este empresario minero ya semanas antes había sido secuestrado y que pagaron también una suma bastante elevada por su rescate. Yo pienso que a veces hay algunas relaciones entre estos empresarios que compran oro, porque lo que más causa dolor de cabeza en la provincia de Pataz en general, pero sobre todo en el distrito, no es realmente la minería ilegal, sino la criminalidad», agregó.
Finalmente, el especialista sostuvo que el empresario secuestrado «también se dedicaba a otros trabajos ligados con la criminalidad».
«Entonces, era una especie de ajuste de cuentas. En este caso, obviamente, la Policía especializada está investigando. Todavía no tenemos mayores indicios de dónde esté», puntualizó.

