Las autoridades belgas confirmaron la detención de una ciudadana canadiense de origen chino que realizaba una pasantía en el Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas de la OTAN (Shape), por sus siglas en inglés), ubicado en la ciudad de Mons.
La captura se produjo el pasado viernes tras una serie de registros coordinados en su domicilio y en su puesto de trabajo dentro de la base militar estratégica, luego de que los servicios de seguridad internos detectaran comportamientos inusuales en su actividad diaria.
La mujer está siendo investigada bajo sospechas de realizar actividades de inteligencia para una potencia extranjera que aún no ha sido identificada oficialmente por la Fiscalía.
«Se sospecha que cometió actos de espionaje en beneficio de un tercer país y que participó en una organización criminal», indicó la Fiscalía Federal de Bélgica en un comunicado.
Detalles de la investigación y comportamiento sospechoso
El caso comenzó a gestarse dentro de la propia base del Shape cuando el equipo de seguridad interna notó que la becaria realizaba acciones que no correspondían a sus funciones asignadas.
La mujer fue detectada accediendo a sistemas informáticos y consultando expedientes que estaban fuera de su cometido, además de permanecer en las cercanías de los edificios de la OTAN realizando preguntas que despertaron alarmas.
Tras estas observaciones, el caso fue remitido al Servicio General de Inteligencia y Seguridad (SGRS) de Bélgica y posteriormente a la policía judicial de Charleroi para iniciar una investigación penal formal.
De acuerdo con datos difundidos por la agencia Reuters, la sospechosa ha sido identificada como Claire Z, una mujer de unos 30 años que desempeñaba sus labores en el departamento de informática del centro estratégico.
Durante los operativos realizados el jueves 23 de julio, unidades especializadas en delitos informáticos y equipos forenses colaboraron en la incautación de pruebas físicas y digitales tanto en su oficina como en su apartamento en Mons.
Desde la OTAN se ha intentado transmitir tranquilidad, asegurando que no existen indicios de que este incidente haya comprometido la operatividad de la Alianza, sus mecanismos de mando o las misiones que se encuentran actualmente en curso.
El proceso de acreditación de seguridad y la respuesta de Canadá
La detención ha puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad de la OTAN, ya que el acceso a instalaciones como el Shape requiere de una autorización de seguridad rigurosa que puede tardar entre ocho semanas y 18 meses en procesarse.
Dado que la sospechosa es ciudadana canadiense, la responsabilidad de verificar sus antecedentes y otorgar la credencial de seguridad recaía sobre el Gobierno de Canadá, basándose en evaluaciones proporcionadas por el Servicio de Inteligencia de Seguridad Canadiense (CSIS).
«En este caso particular, creo que es importante llegar al fondo de lo que sucedió», dijo el Ministro de Seguridad Pública de Canadá, Gary Anandasangaree, durante una conferencia de prensa.
Por su parte, la Real Policía Montada de Canadá confirmó que se encuentra brindando apoyo a los organismos de seguridad belgas en el desarrollo de la investigación, aunque han evitado ofrecer mayores comentarios sobre los avances del proceso.
Desde la OTAN se ha intentado transmitir tranquilidad, asegurando que no existen indicios de que este incidente haya comprometido la operatividad de la Alianza, sus mecanismos de mando o las misiones que se encuentran actualmente en curso.
«La alianza permanece plenamente comprometida con la protección del personal aliado, la salvaguardia de la información clasificada y el mantenimiento de la confianza y la seguridad de las que depende la Alianza», declaró un portavoz de la OTAN a medios de comunicación estadounidenses
Situación legal de la implicada
Tras comparecer ante un juez de instrucción del Tribunal de Primera Instancia de Hainaut, se ordenó que la mujer permaneciera en prisión preventiva por un periodo inicial de un mes.
Sin embargo, según reportó Euronews, la defensa de la sospechosa ya ha presentado un recurso contra esta medida ante la Sala de Acusación, la cual deberá emitir un fallo en un plazo máximo de 15 días para determinar si continúa detenida mientras avanza la instrucción del caso.
Este episodio se suma a una serie de casos de espionaje detectados recientemente en Europa, en un contexto de máxima alerta por intentos de infiltración y sabotaje vinculados a potencias extranjeras.
Aunque las autoridades belgas no han señalado directamente a China, el perfil de la detenida y el aumento de las operaciones de interferencia de Pekín contra instituciones de la Unión Europea y la OTAN han intensificado las sospechas sobre el origen de la captación.

