El exministro del Interior, Wilfredo Pedraza, se refirió a la denuncia del presidente del Congreso. Fernando Rospigliosi, sobre la adquisición de un lote de 31 000 pistolas para la Policía Nacional mediante la empresa estatal Fábrica de Armas y Municiones del Ejército (FAME).
Pedraza explicó que el Mininter recurrió a FAME para la adquisición de «pistolas de puño» de origen israelí.
«Aparentemente, ellos no han hecho un amplio estudio de mercado, sino que han orientado la compra para un tipo de pistola. Y el cuestionamiento va no tanto por el proceso, sino por el costo que al final están significando estas 31 000 armas de origen israelí», refirió.
La compra contempla una inversión de 29 millones 461 mil dólares y refirió que el tema radica en si FAME hizo realmente un estudio serio de mercado que permita abrir la competencia, comprar un arma de excelente calidad y que, por supuesto, tenga un buen precio.
El exministro recordó que en 2015, durante el gobierno de Ollanta Humala, se adquirieron pistolas SIG Sauer mediante una compra de gobierno a gobierno por aproximadamente 450 dólares por unidad. En contraste, sostuvo que el precio de las pistolas actualmente adquiridas es casi el doble.
Armas no gozan de mayor reconocimiento
Agregó que las pistolas Jericho, aunque son utilizadas oficialmente por instituciones de Israel, no gozan de mayor reconocimiento internacional en calidad y seguridad.
La adquisición fue calificada por Rospigliosi como un «robo descarado» mediante su cuenta de X. Pedraza dijo compartir esta preocupación, pero no respaldó los calificativos del parlamentario.
«No en el uso de los adjetivos, pero sí en la alarma que menciona respecto al uso de este mecanismo vía FAME y el precio, que también me parece bastante elevado», afirmó.
Para Pedraza, la utilización de FAME como intermediario debería reservarse para situaciones excepcionales, especialmente cuando otros mecanismos de contratación no hayan prosperado. También resaltó que el pago anticipado del total del monto no es una práctica habitual en este tipo de adquisiciones.
«Debería hacerlo de manera excepcional, cuando han fracasado otros mecanismos de adquisiciones, particularmente las compras de gobierno a gobierno. Pagar el 100% no es habitual», refirió.
Aunque reconoció que la operación cuenta con una carta fianza, advirtió sobre el hecho de que la garantía involucre a entidades estatales. Dicha carta fue emitida por el Banco de la Nación a solicitud de FAME, motivando cuestionamientos sobre que el propio Estado respalde financieramente una operación realizada entre entidades públicas.
«Lo más razonable sería que esas compras se dejen sin efecto para mirar mejor el mercado internacional, porque en armas hay muchísima oferta y se pueden comprar armas de buena calidad con gran tecnología y a un precio razonable», apuntó.
Adquisiciones previas con el FAME
Sobre la denuncia hecha por Rospigliosi de que sería la tercera vez que se emplea este mecanismo, Pedraza explicó que anteriormente ya se realizaron adquisiciones de fusiles mediante el FAME, tanto para el Ejército como para la Policía Nacional.
Según detalló, una de estas operaciones comprendió la compra de más de 7 500 fusiles modelo Arad en favor de la PNP.
El exministro precisó que este mecanismo puede reducir los niveles de competencia entre proveedores y afectar la transparencia del proceso, debido a que limita la participación de un mayor número de postores.
No obstante, consideró que una compra de esta magnitud debería sustentarse en un estudio amplio del mercado internacional y, de ser posible, que se haga mediante acuerdos de gobierno a gobierno.
«Cuando uno compra equipamiento, compra por razones de fiabilidad, de capacidad, de tiro, por la tecnología, pero obviamente por el precio. Estos factores, en realidad, fiabilidad, capacidad, tecnología, uno los encuentra en muchísimo equipamiento militar-policial en este tiempo», apuntó.
Como referencia, citó información del diario La República, que da cuenta de que existió una oferta inicial que habría contemplado un precio de hasta 100 dólares menos por cada arma en comparación con el monto finalmente contratado.
«No voy a decir que las que se compran ahora, las Jericho, son malas, no. El gobierno de Israel las usa también de manera oficial, pero quizás la observación principal aquí va por el precio, un precio que parece bastante elevado», señaló.

