El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, dio por concluida anoche la última sesión plenaria del Parlamento unicameral. Con la clausura de esta legislatura, que corresponde al periodo anual de sesiones 2025-2026, se cierra una etapa histórica en la vida política del país, dando paso al nuevo Congreso bicameral que entrará en funciones de manera oficial el próximo 26 de julio.
Durante el acto protocolar, Rospigliosi, acompañado por los demás integrantes de su Mesa Directiva, pronunció un discurso de cierre en el que hizo un balance de la gestión. El titular del Legislativo reconoció la existencia de algunos desaciertos, pero los minimizó al calificarlos como errores que se cometieron con la mejor voluntad de servir al país.
«Que el nuevo Congreso bicameral, que los diputados y senadores estén a la altura de lo que el Perú necesita. Que legislen con técnica y con visión de país; que controlen sin destruir y que apoyen sin claudicar. Que recuerden siempre que el mandato le viene del pueblo», expresó durante su mensaje de despedida.
Una jornada extensa y de contrastes
El cierre de esta etapa unicameral fue producto de una ampliación de la legislatura anunciada el pasado 12 de junio, la cual tuvo como objetivo algunos proyectos de ley pendientes. Para cumplir con este cronograma, el Pleno había sido convocado inicialmente para la mañana del día anterior. Sin embargo, tras una suspensión, la sesión se reanudó de manera definitiva a las 3:00 p. m. de ayer.
Al final del día, mientras algunos legisladores manifestaban reclamos por su desacuerdo con ciertos proyectos de ley, otros intercambiaban abrazos. La jornada culminó con la captura de la última fotografía oficial entre las diferentes bancadas.

