LIMA – En medio del encendido debate nacional generado por el reciente espaldarazo financiero del Ejecutivo a Petroperú, el economista, investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y consultor energético, Jorge Manco Zaconetti, aportó un análisis crítico en las páginas de La República. El especialista sostuvo que la reciente inyección y otorgamiento de garantías por US$ 2,000 millones representa una medida indispensable de oxígeno operativo, pero alertó que la estructura legal de este apoyo busca, en el fondo, fragmentar la empresa para acelerar su posterior privatización.
1. El Rol Social y los Costos No Reconocidos
Manco Zaconetti enfatizó que calificar de forma ligera a Petroperú como una empresa «inviable» o un «barril sin fondo» ignora el rol subsidiario que cumple por mandato de la seguridad energética del país.
- Abastecimiento en Zonas Críticas: La estatal es la única operadora que asume los altísimos costos de transporte logístico para abastecer de combustibles a las regiones más apartadas y de difícil acceso de la Amazonía peruana (Iquitos, Yurimaguas, Madre de Dios y Pucallpa).
- Ausencia de Privados: «El sector privado va a donde hay rentabilidad comercial inmediata. Si Petroperú deja de operar en la selva profunda, esas poblaciones sufrirían un desabastecimiento inmediato o pagarían precios prohibitivos», argumentó el economista, señalando que el Estado central nunca le ha retribuido económicamente a la empresa el costo de este servicio social obligatorio.
2. La Nueva Inyección de Fondos: Un «Respiro» Con Condicionamiento
Respecto a las nuevas garantías que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha otorgado a través de ProInversión para otorgarle capital de trabajo a la petrolera, Zaconetti fue tajante sobre su verdadera finalidad:
- Garantía Operativa: El monto de US$ 2,000 millones evita la parálisis de la Refinería de Talara (que actualmente opera a cerca de 73,000 de los 95,000 barriles diarios para los que fue diseñada), permitiéndole pagar las deudas acumuladas con proveedores internacionales y locales de crudo.
- El Camino a la Privatización: Sin embargo, el experto advirtió que las disposiciones complementarias que obligan a Petroperú a transferir recursos a ProInversión para estructurar su reorganización interna no son un «salvataje» desinteresado, sino el diseño normativo para «desmembrar y privatizar la empresa por partes», abriendo la puerta a que activos estratégicos pasen a manos privadas a precios de remate.
3. Los Actores e Impacto de la Crisis Energética
La lectura de Manco Zaconetti sitúa la crisis de Petroperú en una tormenta perfecta que combina factores de gestión interna y shocks internacionales:
- El Bloqueo de Ormuz: El encarecimiento global del crudo —gatillado por las hostilidades internacionales en Medio Oriente que restringen el tráfico de buques tanque— ha obligado a Petroperú a gastar mucho más efectivo del previsto para adquirir la materia prima que refina en Talara.
- Falta de Integración Vertical: El economista reiteró que Petroperú arrastra balances en rojo principalmente porque no cuenta de manera sólida con lotes de explotación propios a nivel nacional que le provean de crudo barato. Haberla obligado históricamente a recomprar su propio petróleo extraído en Talara o el Zócalo continental a precios del mercado internacional internacional representó una » sangría financiera» que ascendió a miles de millones de dólares entre 1997 y 2024.
4. Crítica a la Vía Concursal
Manco Zaconetti cuestionó las posturas que exigen someter a Petroperú a un proceso concursal tradicional ante el Indecopi, calificando de «inexactas» las declaraciones de algunos analistas. Explicó que las leyes vigentes del sector público prohíben que corporaciones estratégicas del Estado entren a estos esquemas de liquidación, por lo que cualquier intento de forzar esa vía requeriría una ley expresa del Congreso, lo que terminaría desestabilizando por completo la calificación soberana del Perú.
Escenario de Mediano Plazo
Para el catedrático sanmarquino, el futuro de Petroperú no debe enfocarse en la venta de sus activos de distribución, sino en consolidar la operación de Talara a su máxima capacidad y asegurar la devolución de los lotes petroleros del norte del país a la administración estatal. Solo logrando producir su propio combustible, la empresa podrá salir de la dependencia de las garantías del Tesoro Público y volver a reportar cifras en azul hacia finales de 2026.

