LIMA – En un momento determinante para la estabilidad democrática del país, el Defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, ha emitido un enérgico llamado a la acción conjunta entre los diversos estamentos del Estado. En declaraciones recientes, el titular de la Defensoría enfatizó que el éxito del actual proceso electoral no depende únicamente de los entes técnicos, sino del compromiso ético y operativo de todas las instituciones públicas para devolverle al ciudadano la fe en el sistema.
Un frente común por la democracia Gutiérrez señaló que el escepticismo actual de la población es el resultado de años de crisis política acumulada. Por ello, instó a que organismos como el Ministerio Público, el Poder Judicial y las propias fuerzas de seguridad se sumen con transparencia a la labor que realizan el JNE y la ONPE.
«Esta no es una tarea aislada de los organismos electorales. Todas las instituciones del Estado deben sumarse para que este nuevo proceso sea el vehículo que devuelva la confianza ciudadana», manifestó el Defensor. Según su visión, la legitimidad de quien resulte electo dependerá directamente de la percepción de limpieza y orden que el Estado, como un todo, logre proyectar durante estas semanas críticas.
La transparencia como antídoto contra la crisis El Defensor del Pueblo fue enfático al señalar que la desconfianza se combate con información oportuna. En ese sentido, exhortó a los titulares de la ONPE y el JNE —Piero Corvetto y Jorge Luis Salas Arenas, respectivamente— a redoblar los esfuerzos de comunicación para que no quede ningún cabo suelto que pueda ser utilizado para alimentar narrativas de fraude o irregularidades.
«La ciudadanía necesita ver un Estado cohesionado, un Estado que protege su voto y que responde con celeridad ante cualquier duda», añadió Gutiérrez, reafirmando que la Defensoría mantendrá su rol de supervisión neutral en cada rincón del país.
Hacia una nueva etapa política Para Josué Gutiérrez, este proceso electoral representa una oportunidad de oro para «resetear» la relación entre el gobernante y el gobernado. Advirtió que, si las instituciones fallan en este esfuerzo de unidad, el país corre el riesgo de profundizar su fragmentación social.
El llamado del Defensor ocurre en un contexto de alta polarización, donde diversas figuras políticas han cuestionado la imparcialidad del proceso. Con este pronunciamiento, Gutiérrez busca posicionarse como un puente de diálogo, recordando que, por encima de las pugnas partidarias, debe prevalecer la vigencia del derecho al sufragio y la paz social.

