La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha denunciado el descubrimiento de tres fosas comunes en la gobernación de Al-Hassakeh, en el noreste de Siria, una zona que ha estado bajo el control de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). El hallazgo se produce en medio de crecientes testimonios sobre graves violaciones a los derechos humanos en la región.
- Situación reciente: Según el organismo, las fosas tendrían una antigüedad de apenas dos a tres meses.
- Evidencia: Una de las fosas fue localizada dentro de un antiguo centro de detención utilizado por las FDS. Se estima que en ella podrían yacer los restos de entre nueve y catorce personas.
- Limitaciones técnicas: Representantes de la ONU pudieron constatar visualmente la existencia de las fosas, pero no lograron realizar inspecciones forenses debido a la falta de capacidad técnica en el terreno.
Contexto de violencia y represión
La ONU advierte que el hallazgo es consistente con denuncias recibidas sobre una crisis humanitaria y represiva en la zona, atribuidas a diversas facciones armadas, incluyendo coaliciones apoyadas por Turquía y fuerzas de la coalición internacional. Entre las violaciones reportadas destacan:
- Asesinatos y desapariciones forzadas de civiles detenidos.
- Detenciones arbitrarias y deportaciones.
- Falta de acceso legal: Existe especial preocupación por la situación de unos 7,000 detenidos que fueron trasladados de Siria a Irak a inicios de 2026, quienes carecerían de contacto con sus familias y defensa legal.
Llamado a la justicia
El portavoz de derechos humanos de la ONU, Thameen Al-Kheetan, enfatizó la urgencia de preservar toda la evidencia hallada y exigió una investigación amplia e independiente. «Las personas asesinadas y enterradas allí merecen justicia», declaró, subrayando que se debe garantizar el derecho a un juicio justo para todos los sospechosos, independientemente de su nacionalidad o el contexto de su captura.

