Desconociendo que durante todo el lunes 20 de abril circuló la versión sobre la firma del contrato entre la Fuerza Aérea del Perú (FAP) y la empresa fabricante de los cazas F-16 Block 70, la estadounidense Lockheed Martin, el mandatario José María Balcázar manifestó que mantenía su postura de que el próximo gobierno se encargue de la compra de los aviones de combate.
“El tema es que hemos acordado desde el inicio de que se postergaba para el nuevo Gobierno y todavía esa circunstancia no ha cambiado. No hay compra todavía”, afirmó Balcázar a Radioprogramas.
“Mi despacho ha considerado necesario que sea el nuevo gobierno con toda la legitimidad del caso el que tenga que hacer la compra de los aviones”, insistió en otra entrevista con Exitosa.
En un lunes cargado de rumores, especulaciones y filtraciones, que señalaban que en la base aérea de Las Palmas de la FAP un alto oficial de esta institución y un representante de Lockheed Martin, estamparon sus firmas en un contrato para la compra de un primer lote de 12 cazas F-16 Block 70, en la noche Balcázar declaró a “El Comercio” que su gobierno no había comprado nada.
Empero, el martes a primera hora de la mañana el jefe de Estado ante dos medios nacionales repitió que su gestión transitoria no adquirirá las aeronaves de combate.
Que decida el nuevo presidente
“Esta compra se tiene que hacer con toda tranquilidad y bien analizado para que todo el país se quede contento, cuando uno hace una compra normal. (…) No descarto el asunto de la compra, la compra debe mantenerse en el sentido de las mejores relaciones con todos los países que tienen aviones”, expresó Balcázar a RPP.
El viernes 17 de abril, cuando se había programado la suscripción del acuerdo comercial, muy temprano en la mañana Balcázar declaró a “Exitosa” que prefería que el presidente que será elegido en segunda vuelta, resolviera la compra de las aeronaves de guerra.
Las declaraciones del presidente Balcázar indignaron al embajador estadounidense Bernie Navarro, quien usó su cuenta de “X” para advertir, a los que “negocian de mala fe con EE.UU”, que recurrirá “a todas las herramientas disponibles” para hacer respetar los intereses de su país. Es decir, si el gobierno peruano dejaba sin efecto el contrato con Lockheed Martin.
Sin embargo, Balcázar descartó turbulencias en la relación con Estados Unidos, por la no suscripción del acuerdo comercial.
Las ondas expansivas
“Sería alarmista decir que por un contrato de compra-venta se tenga que imponer una circunstancia de guerra, subida de aranceles. No, porque es una circunstancia muy tangencial para las relaciones antiguas y permanentes con Estados Unidos”, le dijo el mandatario a Exitosa.
Hasta enero de este año, estaban en competencia las ofertas de las fábricas Dassault Aviaton (Rafale F4), de Saab (Gripen E/F) y Lockheed Martin (F-16 Bock 70), pero todo cambió después que el tres de febrero de este año el expresidente José Jerí recibió las credenciales de Bernie Navarro como embajador de los Estados Unidos.
Pronto el gobierno de Jerí firmó un acuerdo de defensa estratégica con los Estados Unidos, virtualmente condicionado a la venta de los cazas F-16 Block 70 a la FAP.
Fuentes del Ministerio de Defensa confirmaron a La República que luego del convenio con Estados Unidos, orientó todo el proceso a favor de la propuesta de los F-16 Block 70. “Esa fue la consigna presentada como una necesidad adoptada en función de los intereses de la defensa nacional y la alianza estratégica con los Estados Unidos”, dijeron la fuentes con conocimiento del proceso.
A partir de entonces, más preisamente, comenzaron a llegar al Ministerio de Defensa comitivas de Lockheed Martin para sostener largos encuentros relacionados con la contratación, como parte de un proceso en el que virtualmente fueron apartadas la francesa Dassault Aviation y la sueca Saab, pese a que la FAP los ubicó en el primer y segundo lugar entre los finalistas. El tercero fue la estadounidense Lockheed Martin. Pero ni Saab ni Dassault fueron invitados. La preferencia era notoria.
Luces de alarma
Esto motivó la protesta del vicepresidente de Saab, Lars Tossman, quien despachó una carta al ministro de Defensa, Carlos Díaz Dañino, en la que deja entrever que en el proceso de selección carecía de transparencia porque no le han pedido a su empresa que actualice y sustente su propuesta de Gripen E/F que presentó en 2025.
Lo que no estaba en los cálculos del sector militar del gobierno de Balcázar (el primer ministro Luis Arroyo Sánchez (general EP en retiro); el ministro de Defensa, Carlos Díaz Dañino (general EP en retiro; y el jefe de la ACFFAA, Erwin Solís Ochoa ( general EP en retiro, es que el presidente anunciara la suspensión del contrato, el mismo día que se organizó la firma en la base aérea Las Palmas, el viernes 17 de abril.
Las fuentes indicaron que el lunes 20 de abril, el ministro de Defensa se comunicó con el comandante general de la FAP, general del aire Mario Contreras León Carty, y le indicó que se continuara con el proceso de contratación. De otro modo, se perdería la oferta de Lockheed Martin. Para la firma fue designado el comandante del Servicio de Abastecimiento Técnico (SEBAT), coronel FAP Carlos Rey Benavente. Por tratarse de un proceso secreto, el Ministerio de Defensa no confirmó la información. Lockheed Martin tampoco ha repirtado en su portal haber contratado con la FAP.

