Ante la sorpresiva renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el gerente general de la institución, Bernardo Juan Pachas Serrano, ha sido designado como jefe interino. Esta sucesión se ejecuta en cumplimiento de la Ley Orgánica de la ONPE, que establece que, en caso de vacancia, el funcionario de mayor jerarquía inmediatamente inferior debe asumir el cargo provisionalmente.
Los detalles clave del cambio institucional son:
Pachas Serrano ocupará el cargo por un plazo máximo de 45 días, tiempo en el que la Junta Nacional de Justicia (JNJ) deberá nombrar a un reemplazo definitivo.
A pesar de la salida de Corvetto, especialistas señalan que esto no afectará el cronograma de la segunda vuelta electoral prevista para el 7 de junio, ya que los planes operativos ya estaban aprobados.
Expertos han cuestionado la legalidad de la renuncia, ya que la Ley Orgánica de la ONPE establece que el cargo es «irrenunciable» durante procesos electorales. A pesar de esto, la JNJ aceptó la dimisión.
Bernardo Pachas es abogado con más de 20 años de experiencia tanto en el sector público como privado y se desempeñaba como gerente general de la ONPE desde 2020.
Desde su creación en 1993, la ONPE no había registrado la renuncia de su jefe institucional en medio de un proceso electoral presidencial. Para Jaúregui, este hecho inédito representa un riesgo para la institucionalidad democrática.
“No tiene precedentes un ataque a la ONPE de esta envergadura. Es el mismo esquema que se ha seguido con otras instituciones del Estado peruano, como el Ministerio Público, donde se destituyó arbitrariamente a la fiscal de la Nación, Delia Espinoza”

