El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que este martes España solicitará formalmente ante la Unión Europea la ruptura de su acuerdo de asociación con Israel, alegando vulneraciones sistemáticas del derecho internacional.
Durante un acto público este domingo, el mandatario español adelantó que la propuesta será presentada oficialmente en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE en Bruselas. Sánchez fundamentó esta drástica medida en las presuntas «violaciones de derechos humanos» cometidas por el Gobierno de Benjamín Netanyahu en el marco del conflicto en Oriente Medio.
«Aquel gobierno que viola el derecho internacional y, por tanto, viola los principios y valores de la Unión Europea, no puede ser socio de la Unión», sentenció Sánchez, enfatizando que la relación comercial y política entre el bloque y el Estado israelí debe condicionarse al respeto de las normas globales.
Un llamado a frenar la guerra El jefe del Ejecutivo español calificó la ofensiva militar como una «guerra ilegal» y un «inmenso error» que, además del coste humano de miles de vidas, está provocando pérdidas económicas billonarias y desplazamientos masivos. En su intervención, Sánchez hizo un llamamiento directo a los líderes europeos y a quienes iniciaron el conflicto para «parar los pies a Netanyahu».
Pese a la contundencia de la propuesta, Sánchez aclaró que España se considera un «pueblo amigo» de Israel, pero subrayó que esa amistad no implica ser cómplice de lo que calificó como un «atropello» al derecho internacional.
La decisión final sobre la suspensión o ruptura del acuerdo de asociación requiere el consenso de los Estados miembros, por lo que la jornada del martes en Bruselas se perfila como un escenario de intenso debate sobre el papel de Europa frente a la crisis en Gaza y Líbano.

