El Gobierno de Keiko Fujimori entró en contradicciones y se encuentra fragmentado por las declaraciones de sus ministros y la propia presidenta sobre el traslado del museo del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) del Ministerio de Cultura al Ministerio de Justicia; la viabilidad de los trenes Caltrain; minimizar el impacto de las lluvias y el fenómeno El Niño y la derogación del Colegio de Artistas del Perú.
Durante un evento público este 18 de agosto, el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, rechazó la propuesta del titular de Justicia, Ernesto Álvarez, de que el LUM pase a formar parte de su cartera. Beingolea afirmó que la iniciativa de su colega no es más que «una opinión». Asimismo, recalcó que todos los museos del Perú forman parte del Mincul.
«Es la opinión del ministro, punto. El museo al que hace referencia (LUM) está dentro del sector cultura y no tengo nada que opinar al respecto. (…) No se trata de ceder, simplemente hay una opinión y respeto todas las opiniones. Lo único que tengo que decir es que los museos son parte de las funciones del Ministerio de Cultura y este ministerio va a asumir lo que le corresponde: los museos del Perú están dentro del Ministerio de Cultura; lo demás son opiniones, todas respetables, no hay ninguna fisura», resaltó.
Álvarez había planteado esa iniciativa bajo el argumento de que «el LUM tiene la obligación de mantener un relato moderado al servicio de todo el país y no de un determinado grupo político». En esa misma línea, dijo desconocer los motivos por los cuales el LUM pertenece al Mincul. «Debería estar en Justicia porque la lucha antiterrorista no tuvo nada de cultural», dijo en una entrevista en Caretas.
Además, el ministro publicó en su cuenta de X (antes Twitter) una carta firmada por diversos juristas y figuras políticas en la que presionan a la presidenta Fujimori para que el LUM sea trasladado al Minjus. Los firmantes sustentaron que la propuesta “es muy interesante porque hoy el sentido pedagógico está completamente restringido por acción de elementos con rasgos ideologizados”.
En esa misma línea, señalaron que «es necesario más bien afirmar la pluralidad y el reconocimiento a los que se sacrificaron por la democracia y no a los que atentaron contra la vida de las personas». El documento culmina presionando al Gobierno Central y al Ministerio de Justicia a tomar una decisión que podrá conducir a un verdadero proceso de reconciliación nacional.
La propuesta de Álvarez fue blanco de críticas. La senadora Ruth Luqe (Ahora Nación) expresó su rechazo y alertó que la iniciativa es una «amenaza a la autonomía de una institución clave para preservar la memoria histórica, la verdad, la justicia y la reparación».
«El LUM no debe convertirse en un espacio de disputa ideológica ni estar sujeto a decisiones políticas que comprometan su independencia. Exijo respeto a su labor educativa y de reflexión sobre las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el periodo de violencia en el Perú», exhortó.

