El especialista en política internacional, Farid Kahhat, criticó la crisis ética que atraviesa la comunidad internacional frente a los conflictos en Ucrania y en Gaza, advirtiendo que la respuesta diferenciada ante las violaciones del derecho internacional revela «la bancarrota moral de Occidente».
En una entrevista con el programa Las cosas como son, de RPP TV, Kahhat señaló que la invasión rusa a Ucrania representa el primer «gran desafío a los principios básicos de la posguerra». Explicó que, desde la Segunda Guerra Mundial, ninguna gran potencia había violado el principio de que es «inadmisible adquirir territorio por medio de la guerra», hasta que Rusia anexó Crimea en 2014.
«Estados Unidos lideró la campaña en contra de la acción ilegal de Rusia, pero ahora Trump amenaza con hacer lo mismo que hizo Putin, porque ambos tienen una visión del mundo donde lo importante no es el derecho internacional o las instituciones, sino las esferas de influencia de las grandes potencias», dijo.
Sin embargo, el autor de El eterno retorno: La derecha radical en el mundo contemporáneo (2019) destacó un fenómeno tecnológico que ha alterado el equilibrio de poder: el uso de drones. Para Kahhat, estos dispositivos «han sido el gran igualador, en donde países relativamente débiles han logrado infringir un costo exorbitante a las primeras potencias nucleares del mundo», poniendo como ejemplos a Ucrania frente a Rusia e Irán frente a Estados Unidos.
El doble rasero
Kahhat también diseccionó la grave situación en el Medio Oriente e indicó que la disparidad en el trato hacia los líderes acusados de crímenes internacionales.
«Putin está acusado por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Netanyahu está acusado por la Corte Penal Internacional por esos mismos crímenes, pero además por el crimen de usar el hambre como arma de guerra, de lo que no está acusado Putin», expresó.
Y prosiguió: «Israel como Estado está acusado ante la Corte Internacional de Justicia por genocidio y sin embargo la Unión Europea tiene 19 rondas de sanciones aprobadas contra Rusia y ni una sola contra Israel».
Respecto al papel de los Estados Unidos, el analista internacional sostuvo que el Gobierno norteamericano no solo ha evitado imponer sanciones significativas contra Israel, sino que es «cómplice del genocidio que según diversas organizaciones de derechos humanos se ha cometido en Gaza», citando que la Corte Internacional de Justicia aceptó la demanda contra Tel Aviv por una abrumadora votación de sus jueces.

