En un mensaje a la nación emitido esta noche desde la Casa Blanca en Washington, el presidente Donald Trump puso en duda la integridad del sistema electoral de Estados Unidos y anunció la desclasificación inmediata de documentos de inteligencia que probarían vulnerabilidades críticas.
El mandatario justificó esta acción ante lo que calificó como una exposición peligrosa de la infraestructura nacional a la piratería cibernética y la interferencia extranjera, asegurando que los estándares actuales de seguridad son insuficientes para garantizar la confianza ciudadana en próximos comicios.
Trump acusó directamente a China de haber ejecutado la mayor operación de injerencia en datos electorales de la historia de los Estados Unidos.
«Desde las elecciones de 2020, la República Popular de China realizó lo que se considera que fue la mayor injerencia», dijo.
Además, aseguró que Pekín habría obtenido de manera ilícita información sensible de millones de ciudadanos, con el fin de influir en los resultados y socavar la confianza en la administración federal mediante unidades de inteligencia especializadas.
«China adquirió ilícitamente 220 millones de archivos de votantes estadounidenses. Eso incluye nombres, dirección, números de teléfono, afiliación política y otra información sensible», afirmó.
Cabe destacar que estas afirmaciones de Trump, se da a pocos meses de las elecciones de medio mandato, en noviembre de este año, momento en el que podría perder el control de la Cámara de Representantes, del Senado o de ambas, si los resultados electorales le son adversos a los republicanos.
Denuncia de encubrimiento y el «Estado Profundo»
El discurso incluyó señalamiento hacia sectores de los organismos de inteligencia, a los que el mandatario señaló de trabajar activamente para ocultar el alcance de la interferencia extranjera tanto a la presidencia como al Congreso.
Trump sostuvo que existió una supresión deliberada de datos sobre la filtración de archivos de registro de votantes detectada originalmente en 2020, sugiriendo incluso la existencia de un manejo de información en la sombra para evitar que el público conociera la magnitud de estas brechas de seguridad.
«Miembros del estado profundo, un grupo de personas muy famosas, en muchos casos en nuestra agencia de inteligencia, trabajaron para suprimir y minimizar activamente la información sobre el alcance de la siniestra injerencia electoral de China», afirmó Trump.
Vulnerabilidades técnicas y el sistema de votación
Trump apuntó a las máquinas de voto electrónico y sistemas de cómputo, a la que calificó de extremadamente susceptibles de ser comprometidos por adversarios internacionales o grupos no estatales.
El presidente enfatizó que evaluaciones previas de la comunidad de inteligencia ya advertían sobre la capacidad de países como Rusia, Irán y Corea del Norte para explotar estas debilidades, una situación que, según sus palabras, coloca al sistema electoral por debajo de los estándares de naciones en desarrollo.
«No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las que tenemos nosotros», declaró Trump.
El camino hacia la Ley Save America
El mandatario estadounidense solicitó al Congreso la aprobación urgente de una ley denominada Save America, la cual propone cambios estructurales en la forma en que se emiten y cuentan los sufragios.
Entre las medidas destacadas se encuentran la exigencia obligatoria de una identificación con fotografía para todos los votantes, la demostración de ciudadanía y una restricción casi total de la votación por correo, limitándola estrictamente a casos de enfermedad, discapacidad comprobada o despliegue militar.
«Esta legislación requiere que todos los votantes presenten una identificación con fotografía», sostuvo Trump.
Trump enfatizó en varios momentos de su discurso que los documentos presentados como evidencia de sus afirmaciones están publicados desde esta noche en el sitio web de la Casa Blanca.

