El Congreso aprobó este jueves, en segunda votación, el dictamen que establece el sábado como día no laborable compensable, para los trabajadores del sector público y privado que pertenezcan a una confesión religiosa «cuyo día de descanso o de guardar coincida con aquel».
Con 16 votos a favor, uno en contra y 6 abstenciones, la Comisión Permanente dio luz verde al proyecto de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social, planteado por el legislador Juan Burgos Oliveros (bancada de Lealtad Nacional), quien alegó que la iniciativa busca «garantizar el derecho a la libertad religiosa».
“Se propone que ese día sea no laborable, pero compensable, remitiendo, permitiendo la recuperación de las horas no trabajadas dentro de los días posteriores o según la disposición del empleador”, expresó
¿Cómo pueden hacer los trabajadores para acogerse a la medida?
Según establece el dictamen, al inicio de la relación laboral, el trabajador debe poner en conocimiento del empleador la confesión religiosa a la que pertenece y si el día de descanso o día de guardar es sábado. El texto señala que la pertenencia del trabajador a la confesión religiosa «se acredita con la constancia expedida por la autoridad respectiva de dicha confesión».
Asimismo, las horas dejadas de trabajar durante el día de descanso o día de guardar establecido serán compensadas «dentro de los diez días naturales inmediatos posteriores o en la oportunidad que establezca el empleador».
Además, se señala que son nulos y carecen de efecto legal «las cláusulas de los convenios colectivos, los pactos o acuerdos individuales, las decisiones unilaterales del empleador o cualquier otro similar, en materia de retribuciones, jornada y demás condiciones de trabajo que generen discriminación directa o indirecta por razón de religión».
Por último, el dictamen incluye una disposición complementaria que indica que el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, «en el plazo de sesenta días calendario contados a partir de la vigencia» de la norma, deberá adecuar la normativa correspondiente.

