La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) emitió un detallado informe técnico tras la consolidación de la victoria electoral de Abelardo de la Espriella, proyectando los complejos desafíos económicos y fiscales que el nuevo mandatario heredará a partir de su posesión el próximo 7 de agosto de 2026.
El centro de pensamiento económico subrayó que, si bien la agenda de De la Espriella promete un fuerte impulso a la empresa privada y a la seguridad jurídica, la viabilidad de sus metas estará estrictamente condicionada a la rigidez y al estrecho margen de maniobra de las finanzas del Estado colombiano.
Los principales desafíos fiscales señalados por ANIF:
Cumplimiento de la Regla Fiscal:
El próximo gobierno iniciará su gestión en medio de una persistente presión sobre el déficit fiscal y una deuda pública elevada. ANIF enfatizó que mantener la credibilidad internacional de Colombia dependerá del respeto irrestricto a la Regla Fiscal, lo que limitará el gasto en proyectos de gran envergadura durante los primeros años del mandato.
Aumento del recaudo vs. Reducción de impuestos:
Una de las principales encrucijadas para la coalición «Alianza por la Libertad» será equilibrar las promesas de campaña de alivio tributario para el sector corporativo con la necesidad urgente de generar ingresos estables. El informe advierte que recortar impuestos de manera acelerada sin un plan de compensación podría deteriorar el perfil de riesgo crediticio del país.
Infraestructura y confianza inversionista:
Aunque el mercado ha reaccionado de manera favorable ante la perspectiva de un modelo pro-mercado, ANIF señala que reactivar los megaproyectos de infraestructura y atraer capital extranjero requerirá de un plan de financiamiento público-privado creativo que no dependa exclusivamente del presupuesto nacional.
Gasto en Seguridad:
Dado que el fortalecimiento de la fuerza pública y el restablecimiento del orden judicial son las banderas principales del presidente electo, el tanque de pensamiento alertó que estas medidas demandarán una readecuación de las partidas presupuestales, obligando al Ejecutivo a recortar o congelar gastos de funcionamiento en otros ministerios.
ANIF concluyó que el éxito inicial del mandato de De la Espriella no solo dependerá de su retórica política o del optimismo empresarial, sino de la velocidad y la pericia técnica con la que su equipo económico plantee un marco fiscal de mediano plazo realista que garantice la sostenibilidad macroeconómica de Colombia hasta el 2030.

