El vocero del partido Ahora Nación, Carlo Magno Salcedo, señaló que la decisión de respaldar la candidatura de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú (JP), durante la segunda vuelta de la elección presidencial no fue fortuita, sino el resultado de un proceso de evaluación política frente al escenario electoral actual.
En una entrevista con el programa Las cosas como son, de RPP TV, sostuvo que el factor determinante fue la oposición frontal al fujimorismo. «La primera decisión nuestra fue declarar que no íbamos a apoyar bajo ninguna circunstancia a Keiko Fujimori, porque ella no solamente nos parecía el mal mayor, sino el mal absoluto», dijo.
Salcedo Cuadros explicó que presentaron a Sánchez un documento denominado Programa de Unidad Nacional, el cual busca «moderar» las propuestas iniciales de Juntos por el Perú. Este programa, apuntó, incluye el respeto a la estabilidad fiscal, la autonomía del Banco Central de Reserva y garantías sobre el Estado de derecho.
Cuando se le consultó sobre si Roberto Sánchez cumplirá estos compromisos, considerando su acercamiento previo a Antauro Humala, Salcedo expresó que han solicitado distanciamientos explícitos.
«Señalamos explícitamente la necesidad de un distanciamiento precisamente con el señor Antauro Humala, porque claramente es una persona que no la vemos como parte», afirmó, añadiendo que Sánchez les ha asegurado que Humala no integra «ningún espacio de toma de decisiones» en su partido.
«Un acompañamiento vigilante»
El vocero del partido Ahora Nación indicó también que su agrupación política tomó la decisión de no integrar el Gabinete Ministerial en un eventual gobierno de Sánchez.
«En este momento la decisión que se ha tomado es que no queremos ser parte de ningún ministerio del Gabinete. No queremos que se asuma de que nosotros tenemos un interés. Es un apoyo desinteresado considerando las circunstancias políticas del país», refirió.
Salcedo también definió el rol del partido en el Senado y la Cámara de Diputados para los próximos años: «Es un acompañamiento crítico, no es un acompañamiento incondicional, es un acompañamiento vigilante. En el proceso se van construyendo confianzas. Hasta el momento lo que hemos visto son buenas señales, una buena actitud».

